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DE EMISIONES Y OTROS SERVICIOS ESPECIALES |
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CONTROL
DE EMISIONES CONTAMINANTES EN VEHÍCULOS DIESEL
Todos los vehículos Diesel, a excepción de los matriculados antes del 1 de enero de 1980, están obligados a pasar una inspección específica de control de las emisiones contaminantes. Esta normativa, regulada por la Directiva Comunitaria 92/55 de 1991, se fue extendiendo a todas las ITV de las Comunidades Autónomas a lo largo de los años 2001 y 2002. En la actualidad todos los centros que realizan la Inspección Técnicas de Vehículos en España cuentan con el equipo y las instalaciones necesarias para realizar este control de emisiones.
Debido a que esta prueba implica poner el motor a muchas revoluciones, antes de someter el vehículo a dicha prueba se le hace una preinspección a fondo para detectar posibles problemas. Aún así, si se produjera alguna avería, el seguro de la ITV y del propio vehículo serían los encargados de darle solución.
Las tarifas de la inspección técnica en vehículos Diesel se han visto incrementadas en la mayoría de las Comunidades Autónomas debido a la inversión que los centros de ITV han tenido que realizar para adquirir nuevo equipamiento y construir nuevos boxes.
CONTROL DE EMISIONES
CONTAMINANTES EN VEHÍCULOS DE GASOLINA
Cumpliendo lo establecido en la Directiva 92/55
de 1991 -la misma que regula las emisiones de vehículos
con motorización Diesel-, desde 1994 los centros
de Inspección Técnica de Vehículos en España comenzaron
a controlar de forma más estricta las emisiones
de monóxido de carbono producidas por los vehículos
sin catalizador.
Por lo que respecta a los motores con catalizador,
las emisiones ya se revisan de forma generalizada
en las ITV españolas desde el 1 de mayo de 1999.
VEHÍCULOS ACCIDENTADOS
Y OTROS SERVICIOS ESPECIALES
Si tu vehículo ha sufrido un accidente importante,
debe de pasar una inspección extraordinaria que
dictamine su buen estado para circular por las vías
públicas. Para que esta revisión sea obligatoria,
el accidente tiene que haber producido algún daño
importante que pueda afectar a algún elemento de
seguridad de los sistemas de dirección, suspensión,
transmisión o frenado, o al bastidor o estructura
autoportante en los puntos de anclaje de alguno
de estos órganos.
Esta inspección también se puede solicitar de forma
voluntaria como puede ser previamente a la compra
de un vehículo de ocasión, o en aquellos casos en
los que interesa conocer si un determinado vehículo
ha sufrido algún golpe estructural y ha recuperado
sus características anteriores al golpe.
El precio varía según la Comunidad Autónoma donde
se realice, pero el coste medio es de 14.000 pesetas.
¿En qué consiste esta
inspección?
Consta de tres fases con una duración de unas tres
horas.
- En la primera etapa se revisa el vehículo
tal como se hace en la revisión periódica.
- A continuación se realiza un control exhaustivo
de la geometría de dirección donde se incluye
un total de 32 ángulos de dirección, alabeos,
caída, salida, avance, convergencias, alineación,
retranqueo de ejes, divergencia en giros y otros
puntos.
- Por último, se comprueba las cotas de carrocería
mediante sondas de ultrasonidos. En este paso
se miden unas 30 referencias, donde a la vez
se comprueba que coinciden con las medidas dadas
por el fabricante.
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