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21/12/2000

ALCOHOLEMIA: ¡SIEMPRE NEGATIVO! ¡NUNCA POSITIVO!

Muchos conductores beben y confían en remedios caseros para dar negativo en los controles de alcoholemia. 'Soluciones de todo a cien' habrás oído unas cuantas veces, pero su eficiencia deja mucho que desear a la hora de la verdad.

Seguridad Vial - Sebastien J. Zoll

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Para ser sincero toda Navidad despierta intranquilidad en mi conciencia, y ésta no es una excepción. Ya tenía bastante con dar un portazo en las narices a los del aguinaldo, o con fingir que creo en Papa Noel -cuando hasta el más ingenuo sabe que sólo existen los Reyes Magos-, pero mis desvelos no paran de aumentar. El último quebradero de cabeza se debe a todo el alcohol que bebemos en estas fechas y así, en un ataque de 'responsabilidad', podría engañar a los etilómetros para salvaguardar mi maltrecha economía familiar.

El empeño desde luego no es fácil, aunque rumores seguro que, como yo, habrás oído varios. Por ejemplo el de los antiácidos; ya sabes, esas pastillitas -también lo hay bebible o en chicle- que te ayudan a calmar la acidez de estómago cuando te 'inflas' a comer o tienes una úlcera. Cumplir cumplen muy bien con su cometido, desde luego, y hasta ayudan a eliminar la flatulencia para tranquilidad de los tuyos, pero no hacen absolutamente nada para disminuir el alcohol en la sangre. Es más, en su composición hay unos hidróxidos que mezclados con el alcohol forman un auténtico 'cóctel molotov'. Sus efectos son muy rápidos y en menos de lo que canta un gallo te incapacitan para conducir y te lleva con urgencia a la cama. En definitiva, que más que reducir los efectos acaban buscándote problemas.

Mentiras arriesgadas
Otras de las picarescas más conocidas consisten en lavarse los dientes, echarse sprays bucales o utilizar líquidos enjuagadores a base de menta antes de coger el coche. Para ligar o no tumbar a un amigo con el aliento valen su peso en oro, pero para de contar. Es más, no sólo no la disminuyen, sino que al llevar una parte de alcohol impregnan la boca y elevan en un principio tu tasa real. ¡El colmo, vamos! Claro que si estás seguro de dar positivo porque te has limpiado la boca puedes solicitar un segundo 'soplido', que se te realizará a los diez minutos. Los efectos del limpiador se habrán pasado para entonces, pero aunque al final no te pongan la multa el susto no te lo quita ya nadie del cuerpo.

Ya que va de 'productos milagro' hay que hablar también del famoso grano de café debajo de la lengua, que más que un truco de Bond parece un remedio de 'Torrente'. No se sabe si el bulo nació en Colombia o si detrás se encuentra el mismísimo Juan Valdés, pero su utilidad es nula, y sólo te servirá para mancharte los dientes y dejarte un gusto asqueroso. Y lo mismo se puede decir del café con sal; como todo café estimula las funciones nerviosas pero en absoluto acelera la reducción del alcohol en la sangre, y con la sal lo único que hace es estar más malo. Qué digo, ¡malísimo! Y digo yo que el pobre borrachito ha bebido de más, pero también habrá que tener un poco de misericordia con él.

Lo de fuera, peor aún
Algo que no está tan extendido como estos 'remedios' son los bebedizos que ayudan a tolerar la digestión de alcohol, más propios de países como Francia, Alemania o Suecia. De hecho en nuestro país no los encontrarás por mucho que los busques y la mayoría de los españolitos -tal vez tú entre ellos- desconoce su existencia. Si estas navidades te los ofrece algún turista o tu prima del extranjero y debes conducir, no te dejes embaucar; te ayudarán a hacer menos pesada la bebida pero no cambiarán ni un pelo la tasa de alcohol que lleves en la sangre. Peor aún, al entrar las copas con más facilidad puedes terminar por beber más de la cuenta y acabar tumbado antes de que distingas el volante del asiento.

En resumen, que si al buscar truquitos no aparecen es simplemente porque no los hay, yo ya me he mentalizado. Es más, está probado que la responsabilidad de eliminar el alcohol corresponde en un 90-98% al hígado y el ritmo de su destrucción es de 6-7 gramos a la hora, y eso es así tanto si tomas el fresco como si bailas la jota en plena Noche Vieja. Claro que esta reducción también depende de otros factores, como la tolerancia de tu organismo al alcohol, los genes, el sexo -los hombres lo expulsan antes-, posibles enfermedades o características biológicas, como el peso o la edad. Lo mejor por tanto es lo que dicta tu lógica: ¡no beber alcohol si vas a conducir! No se trata de que brindes con gaseosa, sino de que sepas frenarte a tiempo antes de que te pongas eufórico y simpaticón. Piensa que así evitarás accidentes y, cuando menos, te ahorrarás unas multas que pueden dejar tu economía tiritando.

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LOS MITOS
Los 'trucos' no sirven para nada:
  • Café: Introduce un nuevo estimulante en el organismo.
  • Aceite/ clara de huevo cruda: Retrasa la llegada del alcohol a la sangre, pero no evita sus efectos.
  • Ejercicio: Acelera el proceso de absorción del acohol en la sangre.
  • Productos con azúcar: Aumentan el nivel de alcohol.
  • Agua: Ayuda a diluir la concentración, pero no disminuye los efectos del alcohol.
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    DELITO PENAL
    El Consejo Superior de Tráfico y Seguridad de la Circulación ha propuesto que a partir de 1 gramo de alcohol en la sangre se considere un delito penal con sanciones más duras, mientras que una tasa de 0,5 a un gramo sea una infracción administrativa A corto plazo la medida podría ser una realidad.
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    ¿BEBES AL VOLANTE?
    ¿Eres de los que bebes alcohol cuando tienes que conducir? ¿Tienes alguna experiencia que contar? ¿Qué piensas del binomio alcohol-conducción? Opina en el Foro de Seguridad Vial
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