03/12/1999
ENEMIGOS EN LA CARRETERA: NIEVE, HIELO, LLUVIA Y VIENTO
Truquitos y consejos para que no te quedes tirado en mitad de la carretera o en la cuneta con cara de ¿y qué hago yo ahora? Son útiles así que no dejes de echar un vistazo al reportaje.
Seguridad Vial - Pablo Laredo /Fuente: D.G.T.
Lo primero es la previsión. Un coche en buen estado es fundamental. Si fuera el tiempo es malo y el coche también está mal la situación se complica. Así que el primer paso es dedicar cinco minutos al vehículo. En muchos casos, las revisiones de los coches están perfectamente programadas en las fichas de mantenimiento, de cuyo cumplimiento depende la garantía. En otros, el conductor está más o menos atento a los cambios de aceite y poco más, por lo que, de vez en cuando, acude al taller y pide una revisión general. Ahora es, precisamente, un buen momento para esa revisión que lo abarca todo.
Preparación antes de lanzarse a la aventura
El buen agarre de los NEUMÁTICOS depende de la profundidad del dibujo, que nunca debe ser inferior a 1,6 mm. Otro factor importante es la presión, que, cuando es baja, produce una mayor deformación y deriva y, por tanto, más dificultad para mantener la trayectoria en curva. Si la presión es más alta de la recomendada por el fabricante, se producirán rebotes y disminuirá la adherencia. Además, conviene recordar que un neumático, aparentemente en buen estado, puede haber perdido sus propiedades, debido a su antigüedad. No olvide revisar la rueda de repuesto.
Los AMORTIGUADORES son responsables del agarre y estabilidad del vehículo. Su mal estado provoca un aumento de la distancia de frenado, la pérdida de adherencia en curva, la aparición del acquaplanning a más baja velocidad y el deslumbramiento de los demás conductores, o el nuestro propio, en caso de niebla. Conviene revisarlos cada 20.000 kilómetros en un centro especializado.
Los FRENOS y la DIRECCIÓN son fundamentales a la hora de detenerse o de dirigir el coche hacia donde uno quiere. Comprueba el estado de las pastillas, zapatas, discos y demás elementos del sistema de frenos, sustituyéndolos en caso necesario. Recuerda que el líquido de frenos debe cambiarse cada dos años o cada 100.000 kilómetros.
Si notas holguras o ruidos al girar el volante, lleva el coche al taller. Revisa el nivel del líquido de la dirección y, si las ruedas tienen un desgaste irregular, pide que la hagan una alineación de la dirección.
Ver y ser visto sin molestar
El ALUMBRADO es fundamental para ver y ser visto. Por ello conviene revisar el estado y correcto funcionamiento del sistema de alumbrado y señalización, así como el reglaje del mismo y su limpieza. Debemos tener la precaución de utilizar el alumbrado anti-niebla sólo cuando sea estrictamente necesario, ya que es muy molesto para los demás.
Los CRISTALES deben estar limpios. Para la limpieza exterior se requiere un correcto funcionamiento y buen estado de las escobillas del limpiaparabrisas. Si están deterioradas, lo mejor es sustituirlas; si están sucias, las limpiaremos con jabón desengrasante; si han perdido flexibilidad, podríamos devolvérsela impregnándolas con un producto "afloja-todo" o una bebida de cola, secándolas después con papel.
La mejor manera para combatir el vaho en los cristales es utilizando el aire acondicionado, aunque se pueden utilizar productos antivaho y, en su defecto, alcohol de 96º o frotando los cristales con una patata cortada. Además, deberás añadir un producto anticongelante a la botella del líquido limpiaparabrisas, para evitar su congelación, y una solución jabonosa para mejorar la limpieza.
Guarda la energía
En invierno, no sólo debes preocuparte de que el anticongelante no haya caducado; la BATERíA está sometida a un mayor esfuerzo y puede resentirse. Vigila el nivel de los vasos; si a pesar de todo, falla, verifícala en un taller y, si es necesario, cambia la batería; comprueba si los bornes están sulfatados: límpialos y dales un poco de vaselina. Lleva unos cables de arranque, por si acaso.
La humedad invernal puede afectar a las BUJÍAS y CABLES. Si los cables se han mojado o están húmedos, sécalos y rocíalos con "afloja-todo" para protegerlos. Compruebe la tapa del delco y, si tiene humedad, sécala con un papel (existen productos que protegen el delco de la humedad).
Después del verano, el FILTRO del aire suele estar muy sucio (polvo de los caminos, insectos, polen primaveral, etcétera). Comprueba su estado y, si es preciso, cámbialo, ya que en invierno la humedad puede taponar los poros y hacer que la mezcla de combustible sea muy pobre en aire. El resto de los filtros cámbialos con la periodicidad que indica el fabricante.
EVITAR PROBLEMAS
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