10/11/2010
SITUACIONES CONFLICTIVAS: MANIOBRAS DE INCORPORACIÓN A LA VÍA PRINCIPAL
Las maniobras de incorporación a una vía principal pueden ser muy peligrosas si no se realizan adecuadamente. Analizamos las situaciones que podrían darse, cómo podrían evitarse y algunas de las razones que puedan causarlas, incluidas las condiciones de la vía.
SEGURIDAD VIAL/ Redacción. Fuente: Centro Zaragoza.
Continuando con las situaciones conflictivas (en el último artículo nos adentrábamos en las maniobras de cambio de dirección), analizamos esta vez las que pueden generarse durante una maniobra de incorporación a una vía principal.
La Ley sobre tráfico, circulación de vehículos a motor y seguridad vial, en su Artículo 26, Incorporación de vehículos a la circulación, dice lo siguiente:
"El conductor de un vehículo parado o estacionado en una vía o procedente de las vías de acceso a la misma, de sus zonas de servicio o de una propiedad colindante, que pretenda incorporarse a la circulación, deberá cerciorarse previamente, incluso siguiendo las indicaciones de otra persona en caso necesario, de que puede hacerlo sin peligro para los demás usuarios, cediendo el paso a otros vehículos y teniendo en cuenta la posición, trayectoria y velocidad de estos, y lo advertirá con las señales obligatorias para estos casos. Si la vía a la que se accede esta dotada de un carril de aceleración, el conductor que se incorpora a aquella procurará hacerlo con velocidad adecuada a la misma".
Asimismo el Artículo 72 del Reglamento General de Circulación desarrolla el articulado de la anterior Ley, detallando las obligaciones de los conductores que se incorporen a la circulación:
Respetar estas normas no asegura la supresión de todas las situaciones de riesgo. Así, la incorporación de un vehículo a una vía siempre originará una potencial situación de peligro, ya que el hecho es que en un momento dado y en un lugar concreto un automóvil irrumpe en la calzada principal, pasando a constituir un nuevo elemento hasta ese momento inexistente.
En función de la configuración de la carretera el conductor del turismo que pretende acceder a la calzada principal deberá efectuar una u otra maniobra. Si el turismo pretende realizar un giro, ya sea hacia la derecha o hacia la izquierda, en una incorporación a la que se accede tras respetar una señal de STOP, deberá, partiendo desde parado, alcanzar una velocidad adecuada a las condiciones de la vía principal. Así, si suponemos que un vehículo debe alcanzar una velocidad de unos 90 km/h partiendo desde parado con una aceleración media de 1,5 m/sg2 (una aceleración normal para un conductor estándar en condiciones de circulación abierta, que será mayor al inicio de la maniobra e irá disminuyendo al alcanzar el turismo velocidades más altas), el tiempo que invertirá será de casi 17 segundos. Por lo tanto transcurrirán unos 17 segundos, durante los cuales recorrerá más de 208 metros, desde que el turismo irrumpe en la calzada hasta que adecua su velocidad a la del resto de usuarios de la vía.