11/12/2007
CAMPAÑA DE ALCOHOLEMIA: EN NAVIDAD TAMBIÉN SI BEBES, NO CONDUZCAS
Llega la Navidad y, con ella, también las comidas, las cenas, las fiestas y... el alcohol. Por este motivo y para persuadir a aquellos que beban y además conduzcan, la DGT llevará a cabo una campaña de intensificación de pruebas de alcoholemia.
SEGURIDAD VIAL/ Jorge Cocero
'En el coche puedes vivirlo todo o puedes perderlo todo. Tú decides'. Este es el último eslogan que está usando la Dirección General de Tráfico para concienciarnos sobre los peligros que pueden suponer las imprudencias al volante.
Navidad: fiestas y alcohol
Ahora, con la llegada de la Navidad, llegan también las típicas comidas y cenas de estas fechas. Comidas y cenas que, en muchos casos, van acompañadas de alcohol.
Por este motivo y, para evitar que la gente use el coche después de haber consumido alcohol, la DGT llevará a cabo entre el 10 y el 23 de diciembre una campaña especial de intensificación de pruebas de alcoholemia que se acompañará con anuncios en televisión, radio y mensajes en los paneles de información en carretera en los que volveremos a ver el eslogan de: 'En el coche puedes vivirlo todo o puedes perderlo todo. Tú decides'. Mira aquí la campaña general de la DGT.
15.000 pruebas diarias
Los agentes de la Agrupación de Tráfico de la Guardia Civil establecerán a lo largo de estos días más de 800 puntos de control con el objetivo de realizar 15.000 pruebas diarias de alcoholemia a conductores que circulen por las carreteras, con un total aproximado previsto de al menos 200.000 en dicho periodo.
Suele ser bastante habitual que la gente ponga especial cuidado con el alcohol en horarios nocturnos que es en los momentos en los que habitualmente se realizan el mayor número de controles de alcoholemia. Sin embargo, ahora, las pruebas se realizarán en cualquier momento del día para, así, disuadir a los conductores que hayan bebido alcohol en horas menos habituales.
Por otra parte, se ha mandado una invitación a los Ayuntamientos con más de 25.000 habitantes para que se sumen a la campaña, con el establecimiento de controles en sus respectivos municipios, así como a las Comunidades Autónomas de Cataluña y País Vasco, que tienen transferidas las competencias en materia de tráfico.
Una progresión positiva
Durante el año 2006, el número de controles realizados por los agentes de la Guardia Civil de Tráfico se incrementó en más de medio millón respecto de 2005, llegándose a la cifra de 3.860.626, en los que se detectaron 94.753 positivos, lo que representa que el 2,47% de conductores fueron denunciados por exceder las tasas máximas permitidas. Estos datos significan la reducción a la mitad en el número de positivos detectados en los últimos seis años.
Para esta infracción considerada como muy grave, la Ley prevé la sanción de multa de 300 a 600 euros, imponiéndose además, en todo caso, la suspensión del permiso para conducir por un periodo de hasta tres meses.
El Código Penal recientemente reformado establece también unas penas contra este tipo de infracciones. Por un lado, por el hecho de negarse a someterse a las pruebas de alcoholemia, la pena impuesta será la prisión de seis meses a un año y la privación del derecho a conducir de uno a cuatro años.
Por otro lado, por superar la tasa de 0,60 miligramos por litro de aire expirado la pena impuesta es la prisión de tres a seis meses o la multa de seis a doce meses y trabajos en beneficio de la comunidad de 30 a 90 días, y la privación del derecho a conducir de uno hasta cuatro años.
Hay que concienciarse
Hay mucha gente que aún sabiendo que no debe beber si va a conducir algunas veces se arriesga a que no le pillen y otras veces no pensaba hacerlo pero, por diversas circunstancias, se lía y acaba bebiendo sin pensar en que para ir hasta allí ha acudido con su coche y, claro, como va a dejarlo luego allí tirado...
Por unas circunstancias o por otras, el hecho es que beber alcohol cuando se conduce es algo que puede llegar a resultar muy peligroso ya que pone en peligro nuestra integridad y la de las personas que nos rodean, bien las que nos acompañan en el coche o las que viajan en otros coches y que pueden verse involucradas.
Además, está claro que cada vez resulta más problemático dar positivo en un control de alcoholemia: ahora, podemos acabar en la cárcel.
Por todo esto y para evitar contratiempos de cualquier tipo siempre es más recomendable usar los transportes públicos o ponerse de acuerdo con acompañantes que no vayan a beber para que nos lleven en su coche.