31/05/2005
ALERGIAS: ENEMIGAS DE LA CONDUCCIÓN
Los síntomas y los efectos de la medicación de las alergias en los conductores elevan el riesgo de tener un accidente de tráfico. Algunas alternativas son los antihistamínicos de nueva generación, la vacunación o descansar más antes de ponerse al volante.
Seguridad Vial - SEGURIDAD VIAL/ Bárbara Maregil
Las alergias se han convertido en incómodos compañeros de viaje para muchos conductores. Y es que sus síntomas como estornudos, tos y picores de garganta, así como la medicación, que en muchos casos tiene efectos sedantes, incrementan ampliamente el riesgo de accidente. De hecho, según un reciente estudio del Instituto Mapfre de Seguridad Vial, cada año más de 100 personas fallecen anualmente en las carreteras españolas a causa de las alergias.
Síntomas peligrosos para la conducción
Los pólenes son las sustancias alérgicas más frecuentes. Los síntomas más comunes son picor en la piel y en los ojos, estornudos, lagrimeo, secreciones nasales, tos y picor de garganta o silbidos en el pecho. El picor de nariz produce más de cinco estornudos por minuto, y cada estornudo equivale a 2-3 segundos y en una sucesión de 20 estornudos un coche a 120 km/h de velocidad recorre alrededor de 660 metros casi sin control por parte del conductor.
Otro de los síntomas más frecuentes es la conjuntivitis alérgica con picor de ojos que conduce a un frotamiento persistente con mayor enrojecimiento y tumefacción, así como a una sensación de cuerpo extraño y lagrimeo.
Medicaciones sedantes
Los antihistamínicos son los medicamentos más frecuentes con los que se combaten las alergias.
Estos tratamientos afectan a las actividades diarias y entre ellas la conducción. Muchos de estos medicamentos son antihistamínicos clásicos o de primera generación, que producen un intenso efecto sedante que deteriora el rendimiento psicomotor responsable de la coordinación de los sistemas sensoriales y motores del sistema nervioso.
Así, según el informe del Instituto Mapfre de Seguridad Vial, 'el principal efecto de estos fármacos es que la persona tarda más tiempo de lo normal en tomar una decisión, lo que al mismo tiempo disminuye la capacidad para razonar y memorizar'. Esto afecta en gran medida a los conductores, que debido a estos efectos secundarios, pueden tener problemas con las distancias, dificultad para permanecer alerta, confusión, aturdimiento¿
Además, hay especialistas que consideran que el riesgo de sufrir un accidente de tráfico por parte de un conductor alérgico sometido a medicación con los antihistamínicos con efectos más sedantes es similar al de una persona con nivel de alcoholemia en sangre de 0,5 a 0,6 gr/litro. Por ello es muy importante, solicitar información precisa al médico, ya que el consumo inadecuado de estos medicamentos o la automedicación incrementa los riesgos de tener un percance al volante, un problema que se acrecienta si el paciente además, consume alcohol, pues aumentarán los efectos sedativos.
Los expertos recomiendan como alternativas los antihistamínicos de nueva generación, que no son sedativos, la vacunación contra la alergia o, en caso de necesidad, descansar más antes de ponerse al volante o no conducir hasta pasadas unas horas de la administración del fármaco.
Consejos para conductores alérgicos