09/08/2000
LOS CASADOS SUFREN MENOS ACCIDENTES DE TRÁFICO
Hay numerosos factores que influyen en la siniestralidad en carretera. El estado civil es uno de ellos, pero también hay que tener en cuenta aspectos como el estado de ánimo, la edad, el sexo o la experiencia al volante.
Seguridad Vial - Bárbara Maregil
El estado civil influye de manera decisiva en la seguridad en la conducción. Esta es una de las conclusiones más importantes de un estudio publicado por Esperanza Valero, médico y colaboradora de la Asociación de Prevención de Lesiones Medulares y Cerebrales Aesleme. Dicho informe se incluye en el libro Accidentes de Tráfico. Guía Práctica de Prevención, coordinado por Luis Montoro, director del Instituto Universitario de Tráfico y Seguridad Vial (Intras). Aquí se analizan los factores que pueden incidir en los índices de accidentalidad en carretera.
Según esta investigación, las tasas de accidentes e infracciones de tráfico son un 50% más altas entre los solteros y los viudos que entre los casados y aumentan hasta el doble entre los divorciados. Y es que el estado civil permite medir la estabilidad afectiva y establecer su incidencia en la accidentalidad. Las personas casadas presentan mayor nivel de satisfacción en el trabajo que las personas solteras, así como estados de ánimo positivos y grados bajos de estrés y tensión.
El carácter de la persona también es decisivo
Aunque el estado civil es un factor importante también tienes que saber que hay otros elementos psicológicos hacen que unas personas sean más susceptibles que otras a tener un accidente. En este caso y, según algunos estudios realizados, los sujetos fuertemente extrovertidos o con algún indicio de componente neurótico aparecen como propensos a los accidentes. Otros rasgos como la negligencia, agresividad, intolerancia a la autoridad, emotividad, propensión a distraerse, impulsividad, imprudencia y la tendencia a dejarse influir por el estado de ánimo del momento pueden atribuirse a los infractores de tráfico.
Otras investigaciones relacionan los accidentes de carretera con dificultades en las relaciones humanas, menor optimismo y confianza en uno mismo, subestimación del riesgo y sobre-estimación de las propias aptitudes e, incluso, algunos hacen referencia a un estado agresivo que precede al accidente.
Asimismo, las personas distraídas, con sentimiento de independencia social, actitud irracional frente al dolor, exagerada confianza en uno mismo y actitud social agresiva son también propensos a sufrir un incidente de tráfico.
Conducir bajo la impresión de frustraciones como las causadas por un disgusto o una discusión con un superior es muy arriesgado y peligroso. Esperanza Valero considera que conducir en este estado "es viajar a ciegas porque el conductor apenas notará los obstáculos con que se cruza o le hará considerarlos como enemigos, lo que aumentará la frustración y la agresividad, de modo que puede llegar a no controlar sus reacciones".
Otros factores de accidentalidad
La edad, el sexo y la experiencia al volante son otros de los aspectos que hay que tener en cuenta a la hora de valorar las estadísticas de siniestralidad en carretera.
La edad es sin duda uno de los factores clave y en el caso de las compañías aseguradoras es fundamental a la hora de fijar sus tasas. Según los últimos datos facilitados por Unespa (Unión Española de Entidades Aseguradoras y Reaseguradoras) correspondientes a 1997, los jóvenes entre 18 y 24 son los que tienen mayor propensión a tener siniestros de tráfico.
Por sexo, las cifras de esta misma entidad demuestran que las mujeres tienen muchos menos accidentes que los hombres. Concretamente en 1997, las jóvenes de entre 21 y 30 años tuvieron algo más de 34.000 accidentes, frente a los más de 92.000 registrados por los hombres de este mismo grupo de edad.
Por otra parte, según algunos estudios, la experiencia o inexperiencia del conductor al volante también es determinante. Normalmente el automovilista se siente más seguro a partir del segundo año y tiende a querer averiguar sus límites al volante, iniciándose así una curva de riesgo que culmina hacia el cuarto año. De esta manera, según los datos de la Unespa, las personas de entre 21 y 24 años tienen más accidentes cuando alcanzan entre 3 y 5 años de experiencia de carnet que durante los primeros años desde la obtención de dicha licencia.
Asimismo, organismos como la DGT también tienen en cuenta otros indicadores a la hora de contabilizar la siniestralidad en las carreteras. Teniendo en cuenta el factor temporal, los meses del año más "negros" en cuanto a accidentes de tráfico son julio y agosto. Los viernes y sábados son los días de la semana en los que se registran más siniestros y las horas del día más críticas entre las 19 y las 21.
Por último, hay que hablar del tipo de vía: aunque normalmente se producen más accidentes en zona urbana, el número de muertes registradas en carretera es mayor que en ciudad.
De todas maneras, independientemente del estado civil, el sexo o la edad, lo más importante para evitar accidentes es realizar una conducción responsable. Prestar atención a las señales, maniobrar con precaución y asegurarse de que se está físicamente y psicológicamente en condiciones para salir a la carretera no son sólo consejos útiles sino "seguros de vida" a los que todos debemos aferrarnos.
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