22/10/1999
EL NEUMÁTICO. CÓDIGOS Y MANTENIMIENTO
Un gesto que menosprecia al elemento que transmite la fuerza del motor, dirige la marcha, mantiene la adherencia y permite detener el vehículo correctamente. El neumático forma parte de la seguridad activa de nuestro automóvil, siendo uno de sus elementos clave.
Seguridad Vial - Chema El Dorado
Si un porcentaje de los automovilistas bastante tiene con detenerse alguna vez en las estaciones de servicio, cuyos sistemas de inflado de neumáticos no nos proporcionan mucha confianza en determinadas ocasiones, sería mucho pedirles que nos indicasen que significan esos índices y códigos que aparecen en el perfil de la rueda. Para los fabricantes de automóviles, sólo tres códigos son los verdaderamente importantes a tener en cuenta: la medida del neumático, el diámetro de la llanta y el índice de velocidad. La medida del neumático está representada por unos códigos que bien podrían ser, como ejemplo, los expuestos como 195/65R 15. El primer dígito (195) indica la anchura del neumático en milímetros, mientras que 65 es la relación de perfil. Ésta cifra resulta de dividir la altura de sección en milímetros, con el ancho nominal del neumático -en el ejemplo 195 -. R es igual a estructura radial, siendo 15 las pulgadas correspondientes al diámetro interior de la llanta. R es igual a estructura radial, siendo 15 las pulgadas correspondientes al diámetro interior de la llanta. Los índices de carga y velocidad se expresan en códigos y letras que bien podrían ser 91 para el primero (en este caso igual a 615 kilogramos) y H para el segundo, equivalente a 210 km/h. Los diferentes fabricantes presentes en el mercado introducen unos "marcajes técnicos" que varían, obviamente, de una marca a otra, aunque en el denominador común coincidan las siglas TL (Tubeless), es decir, sin cámara, y la designación E2 para indicar su homologación conforme al Reglamento europeo. Completan el perfil del neumático especificaciones sobre su utilización, como nieve o barro, reforzado (si lo es), semana, año y país de fabricación y, naturalmente, la marca del fabricante. Ante la llegada del invierno, las bajas temperaturas y la consiguiente revisión de sus neumáticos, no olvide que el montaje y desmontaje de los mismos, si fuera menester cambiarlos, son operaciones que deben ser confiadas a profesionales con el material y la formación adquiridas para ello. Si, por el contrario, sus ruedas se encontrasen en condiciones óptimas de aguantar las duras condiciones invernales, recuerde, entre otros consejos, que el respeto de las presiones de inflado recomendadas por el fabricante reviste la mayor importancia para la seguridad, siendo negativos para el comportamiento de la rueda tanto un bajo como un alto inflado. Controle la presión cada 15 días, sin olvidar la rueda de repuesto, siempre con el neumático frío. Verifique la banda de rodamiento para detectar desgastes anormales, cortes, deformaciones, etc y los flancos, para observar grietas, desgastes por roce, etc. Cualquier irregularidad al volante, bien sean vibraciones o desvíos laterales, puede avisarnos de situaciones anómalas como un defectuoso equilibrado. Aunque sea popular la acción de intercambiar neumáticos usados de un eje a otro, consulte a un especialista de confianza antes de realizar cualquier operación. Porque, no lo olvide: dependiendo de las condiciones a las que someta a sus neumáticos, éstos tienen una vida entre 5.000 y 40.000 kilómetros. Su seguridad y la de los suyos dependen siempre de la atención que le dedique a su vehículo. Buen viaje.