19/01/2001
SALÓN DE DETROIT: LA PRIMERA GRAN CITA
El Salón Internacional de Automóvil de Detroit es la primera gran cita del año. Las mayores marcas del mundo exponen allí las que serán sus próximas novedades y los concept car más atrevidos para captar la atención del mercado americano.
Salones - Iván González
Nubarrones de crisis pasaron por la decimotercera edición de la muestra del motor más importante de los Estados Unidos, Salón de Detroit. En la 'ciudad del automóvil' se pudieron percibir los problemas por los que el sector está atravesando en los Estados Unidos. La subida reiterada de los tipos de interés y el calentamiento de la mayor economía del mundo derivó en una importante bajada de las ventas. El descenso de los resultados comerciales originó la reestructuración de las plantillas en varias fábricas y con ello una importante rebaja en la producción. Esta rebaja en la producción conlleva una subida en los costes y ello redunda de nuevo en las ventas. Después del paseo por la economía USA, Dios me libre de meterme en ese farragoso terreno, volvamos de nuevo a lo nuestro que son los coches.
Los fabricantes asiáticos y europeos no han notado todavía con tanta fuerza la crisis, con lo cual continúan trabajando a un ritmo frenético por abrirse camino en un mercado en el que se venden más de 16 millones de automóviles, bastante más de diez veces lo que se vende en España, y hacerse así con el trozo de tarta que se está escapando a los fabricantes locales. Por ello el Salón de Detroit sirve como muestra para marcas de todo el mundo que quieren entrar en los Estados Unidos.
Alubión de concept car
Entre la gran cantidad de vehículos que se vieron en la muestra norteamericana, los prototipos, uno de los platos más atractivos de cualquier Salón, fueron muy numerosos. Por hacer una división y empezar de alguna manera, desglosaremos las novedades más importantes del salón por su origen, comenzando, aunque sólo sea por cortesía, por los fabricantes locales.
En Ford se vio un ligero toque retro con el Thunderbird, basado en la estética de su antecesor de los ¿60, y el Forty-nine, inspirado en el primer coche construido por la marca del óvalo tras la Segunda Guerra Mundial (1949) y del que se vendieron 1,3 millones de unidades. General Motors montó un enorme stand, en el que los prototipos fueron las estrellas en las diferentes marcas del grupo, Buik Bengal, Buick Rendezvous, GMC Terracross, Cadillac Vizón, Chevrolet Borrego, etcétera. Chrysler pone siempre mucho interés en Detroit, donde presentó hace un par de años su, ahora, exitoso PT Cruiser, y en esta ocasión nos dejó ver en qué están trabajando sus ingenieros. Entre ellos destacaron el Crossfire, un coupé con aspiraciones a pasar a la cadena de montaje, un imponente Jeep Willys y el Dodge Super8 Hemi. Pero lo más interesante, sin duda, fue la presentación del nuevo Cherokee que llegará a nuestro país en septiembre aunque, como es normal, en Estados Unidos se comercializará meses antes. Tampoco faltó el nuevo Viper con su increíble motor de 500 CV.
Europeos con clase
Entre los fabricantes europeos, BMW se centró en la presentación del X Coupé, un deportivo futurista realizado sobre la plataforma del X5. En el stand teutón no faltó el M3 Cabrio, una auténtica máquina para desmelenarse. Porsche llevó sus nuevos Carrera GT y GT2, versiones ultradeportivas realizadas sobre la plataforma del clásico 911. Sin salirnos de Alemania, Mercedes presentó en sociedad su nueva Clase C con carrocería familiar, así como dos versiones con apellido AMG, el SLK 32 y el C. Volvo estuvo muy presente en Detroit, con dos espectaculares concept: el SCC y el ACC, dos coches en los que la imagen de seguridad prima por encima de todo. El Microbús de Volkswagen fue la pieza más interesante de la zona destinada al Grupo VAG.
Entre los fabricantes asiáticos, los nipones desembarcaron con su artillería pesada dispuestos a aumentar su cuota de mercado en USA. Acura, o lo que es lo mismo, Honda, desveló como será el nuevo TL, el líder en su sector en Norteamérica, aunque lo más atractivo fue el RS-X, un coupé compacto que sustituirá al Integra. Nissan nos mostró como será su deportivo del futuro, no muy lejano, con el Z. Este modelo se pudo ver ya en el ¿99 como un concept, pero ahora hemos sabido que el coche se comercializará por un precio cercano a los 5,5 millones, aunque de momento se empezará a vender en Estados Unidos dentro de un año y medio. El Toyota Matrix, un coche que se encuadra dentro de los monovolúmenes compactos, fue lo más destacado en aquel stand. Lexus, por su lado, no presentó prototipos, sino coches que se comercializarán en breve, el SC430, un descapotable, y el IS Sportcross. Mazda llevó un biplaza extradeportivo, el RX8. La firma de los tres diamantes, Mitsubishi exhibió el ASX y el RPM 7000.
Con todas estas novedades, la mayor parte destinadas al mercado norteamericano, se puede afirmar que a pesar de la crisis del sector, los fabricantes están dispuestos a levantar el vuelo cuanto antes.
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