15/02/2000
NISSAN ALMERA 2000: SABOR LATINO
Hay que reconocer que Nissan ha realizado un importante esfuerzo a la hora de reconstruir el nuevo Almera. La generación anterior de este modelo pasó sin pena ni gloria por nuestro mercado, algo que no debe sucederle a la actual gracias a las numerosas mejoras incorporadas.
Pruebas - Pedro Figueruelo, miembro del Jurado del prestigioso "Car of the Year"
Mientras no aparezca la versión deportiva, el Nissan Almera debe ser considerado un vehículo de claro corte familiar y con un estilo que podríamos denominar "latino", de ahí su semejanza en algunos aspectos estéticos con el Fiat Bravo. Claro que esta misma similitud con su rival italiano le ha permitido, por ejemplo, conseguir una importante ganancia de espacio, tanto para los ocupantes como para sus equipajes. Ahora hay más espacio general y unos treinta litros más de capacidad en el maletero. Aunque el interior ha mejorado, sobre todo en estilo y funcionalidad, se echa en falta algún detalle como que el reglaje de la columna de dirección sólo sea posible en altura y no en profundidad.
Con aire de familia
Construido y desarrollado íntegramente en Europa, es fácilmente reconocible por su frontal, que guarda las líneas generales del resto de la gama (Micra, Primera, Máxima, etc). El nuevo Almera nace ya desde el principio con una gama de motores bien escalonada, en donde hay que incluir un moderno propulsor Diesel de inyección directa y cuatro tipos de carrocerías, así como un nivel de seguridad pasiva capaz de afrontar los rigurosos ensayos de choque Euro NCAP.
La gama parte de una versión básica 1.5 denominada Confort, que debería permitir un precio de acceso no superior a 2 millones de pesetas. Los restantes 1.8 y 2.2 Confort y el 1.5 Confort Plus dispondrán de doble airbag, elevalunas eléctrico, cierre centralizado, etc. Los Confort tendrán ABS opcional, mientras que en los Luxury y Sport vendrá de serie el aire acondicionado, las llantas de aleación, el airbag lateral y el reposacabezas activo (tipo Saab), entre otros elementos. Destacan también el sistema de navegación con sistema de representación "Birdview", que estará disponible en otoño, y el sistema antirrobo NATS, ahora en su quinta generación.
La seguridad se ha tenido muy en cuenta
En el apartado de seguridad hay que subrayar la presencia de airbags laterales, las fijaciones ISOFIX para asientos infantiles y el cinturón posterior central de tres puntos. Dinámicamente, lo mejor del nuevo Almera sigue siendo su comportamiento. Es de esos coches que lo admiten casi todo sin perder la compostura por muy desfavorable que sea el terreno, siendo las reacciones totalmente predecibles y progresivas. Las mejoras respecto al modelo anterior derivan, entre otras cosas, de una estructura un 30 por ciento más rígida y de la mayor dureza de las barras estabilizadoras. En cuanto a los frenos, todas las versiones llevan discos delanteros ventilados y posteriores macizos. También cuentan con el sistema de asistencia adicional NBA (Nissan Brake Assist), que requiere un 29 por ciento menos de esfuerzo sobre el pedal para activar el ABS. La dirección asistida, aunque algo imprecisa, se maneja con menos de 3 vueltas de volante.
Motores muy elásticos
En cuanto a los motores, nos ha gustado los de gasolina de la nueva generación QG, que desarrollan el 97 por ciento de su par motor a tan sólo 2.400 rpm, contando el 1.8 con encendido directo y admisión variable, y ambos con sistema de diagnóstico de abordo. Sin embargo, la gran novedad es el 2.2 Di TD, diseñado en Japón pero desarrollado en Cuatro Vientos, Madrid, donde será producido. Es un motor que demuestra un potencial elevado y que ya en esta primera versión se ve pleno de fuerza, con una entrega de par constante, casi sin efecto turbo. Basta con decir que a tan sólo 1.600 rpm ya supera los 20 mkg. Sin embargo, todavía mejorará con el intercooler, gracias al cual alcanzará los 114 CV.
Este Almera es un gran rodador, pero está condicionado por un desarrollo demasiado largo, que obliga a utilizar el cambio con más frecuencia de lo habitual; aunque, a cambio, el consumo suele verse beneficiado.
Con una gama tan completa y las mejoras realizadas, no nos cabe la menor duda que, ahora ya sí, el Nissan Almera podrá enfrentarse sin complejos a la reñida competencia del segmento de los cuatro metros.