28/12/2000
SEAT IBIZA CUPRA VS. RENAULT CLIO SPORT: ¡A TODO GAS!
Dos marcas con carácter deportivo y juvenil: Seat y Renault. Tanto una como otra han sabido crear productos que han conquistado a los conductores que llevan la velocidad en la sangre.
Pruebas - Joaquín Pizarro
Tras romper los lazos que le unían a Fiat, Seat inició su nueva singladura con el Ibiza. En aquella su primera comercialización, uno de los principales reclamos de la firma de Martorell era la adopción de la tecnología System Porsche en sus motores, señal inequívoca de una apuesta por un vehículo deportivo y dinámico. Las diferentes evoluciones del Ibiza animaron a Seat a inscribirlo en el Campeonato del Mundo de Rallies, en el cual triunfó como Kit Car en la Copa FIA F-2. Aquellos éxitos supusieron la culminación de un trabajo bien hecho por todos los profesionales de la marca española.
Por su parte, Renault tuvo ante sí un difícil reto cuando le llegó la hora de sustituir al mítico R5 que tantas alegrías deportivas aportó a la firma francesa. Con el Clio no solamente consiguió Renault un éxito en ventas sino, además, posicionarlo en el ámbito deportivo dentro de las siempre exigentes metas del fabricante galo. Así pues, con el Ibiza Cupra y el Clio Sport en la calle, tanto Seat como Renault vienen a corroborar lo que afirmábamos al principio, es decir, su decidida apuesta por situar en el mercado dos modelos absolutamente deportivos que, eso sí, además de enamorar a los más jóvenes también harán las delicias de los conductores más expertos, quizá los más apropiados para disfrutar de la conducción de dos vehículos absolutamente deportivos.
Frente a frente
Aunque estéticamente Ibiza Cupra y Clio Sport han recibido ciertos retoques estéticos para diferenciarlos de sus hermanos de gama, nuestros protagonistas más parecen ser lobos con piel de cordero que auténticos deportivos. En este sentido, echamos en falta acabados como los del extinto Lancia HF Integrale, pues no le vendría mal al Ibiza unos pasos de rueda sobredimensionados que nos recordarán al Kit Car que con tanto éxito recaló en el Mundial de Rallies.
De cualquier manera, en ambos casos existen detalles que nos advierten de su carácter deportivo, como paragolpes específicos, spoilers o llantas de aleación especialmente diseñados para estos dos modelos. Por si fuera poco, el Ibiza luce en el frontal el logotipo 'Cupra', mientras que el Clio reserva para la zaga el de 'Sport', señal inequívoca de que nos encontramos frente a dos purasangre.
En cuanto al interior, ambos modelos presentan ciertas similitudes. El del Seat, al igual que el del Renault, posee una instrumentación con los relojes con fondo blanco, además de un pomo del cambio y un juego de pedales de claro acento deportivo. El volante del Cupra está forrado en piel y tiene muy buen tacto, mientras que el del Sport se presenta en material blando, ofreciendo igualmente muy buen agarre. No hay que olvidar que uno de los principales atractivos del modelo español reside en la consola central, con todo tipo de información, siendo en este apartado más sobrio el vehículo francés. En cualquiera de los casos, los asientos sujetan bien -de cuero en el Ibiza y de piel y alcántara en el Clio-, siendo mejor la posición de conducción en el Seat, puesto que en el Renault la posición del volante resulta demasiado inclinada.
En acción
Para animar a Ibiza y Clio, Seat y Renault se han decantado por dos propulsores diferentes aunque, claro está, ambos garantizan fuertes sensaciones. El modelo de Martorell equipa el motor del Grupo Volkswagen de 1,8 litros turboalimentado de cinco válvulas por cilindro que rinde una potencia de 156 caballos. Por su parte, para el Clio los responsables de Renault Sport, que tantos éxitos han cosechado en la Fórmula 1, se han decantado por el 2.0 atmosférico de 16 válvulas y una potencia de 172 caballos. Cualquiera de los dos anima, y mucho, a vehículos que apenas sobrepasan los 1.000 kilos de peso.
Accionada la llave de contacto, en el Cupra notamos rápidamente un rugido grave, mientras que el Sport nos da más sensación de automóvil de competición. Tanto en uno como en otro, la más mínima insinuación sobre el acelerador se transforma en una respuesta automática. En este aspecto, mucho cuidado habrá que tener en los semáforos de las grandes ciudades, pues podremos imaginarnos que estamos ante la salida de un gran premio o ante el inicio de un tramo del Mundial de Rallies. Naturalmente, en las urbes los encontraremos ágiles, aunque los atascos penalizan los consumos de los dos modelos.
Así pues, todo parece indicar que para disfrutar de Ibiza Cupra y Clio Sport debamos reservar todas nuestras energías para la carretera. Aunque pudiera parecer lo contrario, debido a la experiencia de Seat Sport en el Campeonato del Mundo de Rallies, en tramos revirados y sinuosos el Renault se desenvuelve mejor. Es una gozada conducirlo en carreteras con pendiente, pues resulta fácil y rápido de manejar. Sin embargo, para exprimir al máximo el Seat nos veremos obligados a desconectar el control de tracción. Obviamente, no se dispone de la misma motricidad, pero el motor gana enteros y proporciona una conducción más ágil y divertida. Si de lo que se trata es de rodar por carreteras más convencionales o autovías y autopistas, los dos son auténticos devoradores de kilómetros. Eso sí, que nadie busque en ellos el máximo de confort, pues el tarado de suspensiones deportivas que montan no ayudan, precisamente, a que viajemos como en una gran berlina. En cuanto al comportamiento de los propulsores se refiere, el del Clio Sport parece estar por delante de su rival español, aunque los dos garantizan caballos como para no pasar ningún tipo de apuro. Y, por lo que a las cajas de cambio se refiere, en este apartado vence el modelo francés, con un accionamiento impecable ya que, al menos en la unidad probada, la del español no ofreció la misma presición.
Para garantizar la estabilidad en todo momento, nuestros protagonistas adoptan suspensión del tipo McPherson en el tren delantero. En cuanto al eje posterior, el del Seat es de efecto direccional con brazos longitudinales, por eje torsional en ?H? en el caso del Renault. Además, hay que contar en el precio final que el Ibiza Cupra posee control de tracción. Y en el capítulo de frenos, pues ambos andan a la par, con discos en ambos ejes -ventilados en el delantero-, así como ABS y repartidor electrónico de la frenada de serie.
Valoración
Resumiendo, podríamos decir de los modelos objetos de esta comparativa proporcionan fuertes sensaciones. El Ibiza Cupra es posible que sea menos deportivo que el Clio Sport, aunque más cómodo para su uso urbano y cotidiano (cuidado, una vez más, con los semáforos), jugando la baza de un precio muy competitivo: 2.948.000 pesetas. Por su parte, los 172 caballos del modelo francés garantizan vibraciones deportivas allá por donde transitemos penalizando, eso sí, un confort más propio del Seat. Respecto al precio, pues un poquito más caro: 3.180.000 pesetas.
En cualquiera de los dos casos, las dos marcas han vuelto a hacer gala de su experiencia en el mundo de la competición, poniendo al alcance de los usuarios dos modelos que están dando mucho que hablar y que, seguro, se lo han puesto muy difícil a sus competidores.
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