17/12/1999

TOYOTA YARIS VERSO: POLIVALENTE DEL AÑO

La aparición en el mercado del Toyota Yaris, a principio de 1999, sorprendió por su originalidad. Unos meses después su comercialización no ha pasado desapercibida, pues ha sido designado "Coche del Año en Europa".

Pruebas - Joaquín Pizarro

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Sus resultados en el viejo continente han sido muy positivos, complementándose a la perfección con el mercado japonés, en el que se han alcanzado unas ventas de 100.000 unidades. Todo un éxito teniendo en cuenta que hablamos de un vehículo con unas reducidas dimensiones (3,6 metros de longitud, 1,5 de ancho y apenas 1,6 de anchura). Así pues, el Yaris tiene todos los ingredientes para convertirse en un vehículo sumamente popular. Vamos, algo así como el Mini del nuevo milenio.

Polivalente y espacioso
En la recta final de 1999, la firma japonesa ha aumentado la familia Yaris con la llegada del Verso. Una especie de hermano mayor del modelo que ha cautivado a medio mundo en los últimos meses. Hace poco más de un año (en 1998) era poco más que un prototipo ambulante entre los diferentes salones del automóvil del sector. En la actualidad, el Yaris Verso ha entrado a formar parte de ese selectivo y prestigioso nicho de mercado que forman los vehículos denominados polivalentes.

Exteriormente, el Verso es 25 centímetros más largo que su hermano de gama. Prácticamente la mitad del nuevo modelo está basado en el Yaris convencional. El frontal es el mismo, destacando la peculiar rejilla de colmena y los generosos grupos ópticos. En cualquier caso, independientemente del modelo y cual sea su forma, iluminan cantidad. Lateralmente es donde se distingue claramente el concepto polivalente del Verso, tan bien explotado por las firmas orientales. En cuanto a la zaga, tal y como sucede con este tipo de coches (entre los que deberíamos incluir a los station wagon por aquello del portón), Toyota ha optado por dotarlo de unos pilotos que recuerdan a soluciones ya empleadas en modelos como el Fiat Punto o cualquier familiar de Volvo. Además, y para una mayor facilidad de carga, la apertura de la parte posterior se realiza mediante una ¡puerta!, con lo que incluso puedes meterte dentro con el bulto, paquete o maleta que quieras cargar. Si el exterior llama la atención, el interior no es para menos. El salpicadero sorprende por su diseño, especialmente el cuadro de mandos que corona la consola central. Orientado hacia el conductor, el cuadro es digital y parece, debido a una lupa de aumento, que está al final de un túnel. Además, es personal. Esto es, que la parienta (o pariente) no puede ver la velocidad a la que vamos (salvo que incline el cuerpo para visualizarlo), evitándonos los gritos y malos modos del acompañante al comprobar la elevada velocidad a la que conducimos. Todos los mandos quedan muy a mano; todo está en su sitio y no hay que separar la espalda del asiento para llegar a ellos. Los asientos son un capítulo aparte. Los delanteros permiten la posibilidad de desplazarse hacia delante o hacia atrás hasta 22,5 centímetros, lo que facilita encontrar la mejor postura al volante, sin olvidar que las soluciones empleadas permiten una utilización sin complicaciones a conductores discapacitados. En cuanto a las plazas traseras, lejos de lo agobiantes que suelen resultar en vehículos de pequeñas dimensiones, pueden albergar cómodamente a tres adultos. Es en este apartado en el que destaca el Verso respecto al Yaris. Gracias al diseño denominado flar-in-floor, cualquier usuario puede modificar la configuración interior, adaptando el mismo a las necesidades del momento. El asiento posterior puede ser abatido, convirtiéndose en una mesa auxiliar o ampliando la capacidad de carga. En cualquier caso, forma un piso completamente plano para la carga. Otra cosa es la sujeción del personal, que es algo deficiente.

Buen comportamiento y grandísima habitabilidad
Aunque el Yaris dispone además del propulsor de 1,0 litros, para el Verso, más voluminoso, se ha optado por un 1.3 de gasolina de 86 caballos de potencia. Construido enteramente en aluminio, está dotado de cuatro válvulas por cilindro, doble árbol de levas y sistema de distribución variable VVT-i.

Como complemento se ofrecen tres tipos de caja de cambio diferentes. La primera es la típica manual de cinco velocidades (la que llevaba nuestra unidad de prueba), compacta y muy ligera, la palanca es rápida y de corto recorrido. Opcionalmente, también se puede disponer del cambio automatizado Free-Tronic, careciendo entonces el coche de pedal de embrague. Además, para quienes quieran disfrutar de una conducción más relajada y confortable, se puede optar por una caja de cambios automática de cuatro relaciones.

El buen comportamiento del Verso hay que buscarlo en una carrocería sumamente rígida y ligera. Todo el confort necesario para un polivalente de estas características se ha conseguido al utilizar una suspensión delantera de tipo McPherson, con resortes helicoidales, amortiguadores telescópicos y barra estabilizadora. La suspensión posterior es activa, brindando unos efectos autodireccionales muy positivos que, hablando en cristiano, lo que hace es mejorar la estabilidad. Un buen conjunto al que se une una buena dirección asistida que nos permitirá circular y maniobrar con soltura, especialmente en ciudad. En marcha, las suspensiones se muestran un tanto secas, tal vez para ganar seguridad y evitar el balanceo, pero para personas de cierta edad -digamos, por aquello de las susceptibilidades, individuos carentes de juventud- pueden resultar un tanto bruscas.

Los frenos de disco sujetan bien, aunque no está de más el ABS (opcional por 80.000 pesetas para la versión Luna), complementado con el EBD (distribuidor de la presión de frenado en función de la carga). Lo que más llama la atención del Verso es, sin lugar a dudas, su grandísima habitabilidad. Es como una plaza de toros pero con las medidas de un teatro. El puesto de mando es, al principio, raro. Esto es, al ser un coche tan bajo para aprovechar la altura de su habitáculo, los asientos son altos respectos al suelo por lo que la postura del conductor recuerda a la de las fragonetas (ver Cruz y Raya). Ahora bien, una vez en marcha te das cuenta de que el estar sentado en forma de cuatro no impide sentirse cómodo y manejar el Verso a la perfección.

Lo que más sorprende es sin duda lo bien que se mueve el modelo japonés con el motor 1.3. Rápido, ágil, de aceleraciones casi fulgurantes y consumo reducido (la pequeña maravilla del ordenador de a bordo, cuya pantalla se encuentra en la consola central, dificilmente supera los 10 litros a los 100 km, por más caña que le demos), el "Coche del año" no supera los 8 litros a los 100. En carretera corre que se las pela, llegando incluso a superar los 175 km/h (otra cosa es que sean reales), y en subidas recupera bien.

Por lo que a estabilidad se refiere, el Verso se aguanta bien, aunque bambolea un poco en curvas y tiene la suspensión muy brusca, incomodando a los de más edad. Pero en cambio no hay nadie que le mueva de la trazada. La dirección es efectiva y los frenos también

Coche del año en Europa
Buena, sin lugar a dudas. El derivado del "Coche del Año en Europa" goza de la calidad de su hermano. Además, disfruta de una mayor habitabilidad, siendo más funcional y polivalente, pensado para familias jóvenes y atrevidas. Sin olvidar que los más necesitados, esos conductores con minusvalías que apenas consideramos, disfrutan de una serie de ventajas (como por ejemplo el acceso al vehículo sin tener que bajar de la silla y acomodándose perfectamente en su interior) para que sus desplazamientos sean más cómodos. En definitiva, un atractivo polivalente con el que disfrutar todos los días.

Galería
DESTACA
-Concepto original
-Motor
-Habitabilidad
MEJORABLE
-Sujeción de los asientos
-Estética muy particular
-Tarado de las suspensiones
SEGURIDAD
-Doble airbag frontal de serie (salvo en la versión Start), pretensores con limitadores de fuerza en las plazas delanteras, anclaje Isofix para las sillas de los niños, etc.
EQUIPAMIENTO
-Dependiendo de las versiones. Luna: orientada a un sector juvenil, destaca por los paragolpes del mismo color de la carrocería., parrilla en símil de titanio o volante y pomo de la palanca revestidos en piel. Para los más exigentes está la versión Sol, dotada además de aire acondicionado, espejos retrovisores eléctricos, cierre centralizado con mando a distancia y ABS.

Opciones: -Airbags laterales: 115.000 pesetas
-Pintura metalizada: 21.000 pesetas
-Embrague Free-Tronic: 80.000 pesetas
-Doble techo solar manual y eléctrico: 160.000 pesetas

PRECIO
-Yaris Verso 1.3 Luna.
1.995.000 pesetas
-Yaris Verso 1.3 Sol
2.395.000 pesetas
-Yaris Verso 1.3 Sol Aut.
2.555.000 pesetas
FICHA TÉCNICA
MOTOR
Número de cilindros: 4 en línea
Cilindrada: 1.299 cc.
Potencia máxima: 86 cv a 6.000 rpm.
Par máximo: 12,65 mkg a 4.400 rpm.

TRANSMISIÓN
Tracción Delantera
Caja de Cambios Manual de 5 velocidades
Embrague Monodisco en seco

DIRECCIÓN Y FRENOS
Sistema: Cremallera asistida
Frenos del/tras.: Discos ventilados.Tambores

SUSPENSIÓN
Del/Tras.: Independiente.Eje torsional

DIMENSIONES
Largo/ ancho/ alto: 3.860 mm/ 1.690 mm/1.680 mm
Capacidad depósito: 45 litros

PRESTACIONES Y CONSUMOS
Velocidad máxima: 165 km/h
De 0 a 100 km/h : 12 seg
A 90 km/h.: 6,4 l.
Urbano: 6,8 l.
Precio: 5.221.000 pesetas

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