10/09/2008
SKODA SUPERB 2.0 TDi ELEGANCE: BERLINA DE LUJO POR POCOS EUROS
El nuevo Skoda Superb mantiene el concepto de máximo espacio a reducido coste de la generación anterior, pero ahora mejora la calidad de manera notable. Probamos el Diesel más equipado y con cambio manual para no renunciar a nada y no llegar a los 30.000 euros.
HABITÁCULO Y EQUIPAMIENTO
De todo y a lo grande
Tras observar detenidamente el exterior del Superb no es de extrañar que el interior sea amplio, mejor dicho muy amplio. Las plazas delanteras destacan por la anchura, la sensación de espacio es notable. Pero lo que deja perplejo son las plazas traseras, ahí encuentras mucho más espacio de lo esperado. La distancia entre los respaldos de los asientos delanteros y la parte delantera de la banqueta trasera es enorme y la anchura disponible permitiría que tres adultos viajasen cómodamente. Pero no es así, porque la plaza central es incómoda por el diseño del asiento. Además la altura libre disponible no es apta para pasajeros de más de 1,80 metros porque les tocaría la cabeza con el techo. Afortunadamente el espacio para las piernas es tan grande que permite deslizar ¿el trasero¿ un poco para adelante y que no nos golpee la cabeza.
Las sorpresas no acaban aquí, el maletero tiene una capacidad de 565 litros muy aprovechables por las formas cuadradas que presenta. La tapa del maletero es pequeña y deja poco espacio para introducir la carga, pero el Superb tiene un as guardado en la manga. Tiene un segundo pulsador de apertura que, si pulsamos durante unos segundos y esperamos a que la tercera luz de freno parpadee y posteriormente accionamos la apertura del maletero, se abre un enorme portón con luneta trasera incluida. El Superb es un cinco puertas camuflado de cuatro.
Alguno ya estará pensando que para qué tanta complicación, que con abrir siempre el portón se ahorraban complicaciones. Pues sí, pero los portones son más pesados que la tapa de maletero y menos discretos porque se ve toda la carga. Para la mayoría de veces que se abre el maletero es suficiente con abrir sólo la tapa pequeña que es más cómodo, incluso se abre sola con el mando a distancia.
El equipamiento del Skoda Superb Elegance es completísimo, no vas a echar en falta nada necesario y pocas cosas de las que suelen ser opcionales. Los materiales dan sensación de calidad y los acabados no decepcionan. Le falta un pasito para llegar a dar la sensación de ¿cochazo¿ que se suele percibir en las marcas premium, pero teniendo en cuenta su reducido precio se le perdona esto y mucho más.
La ergonomía está bien cuidada, lo único mejorable es la altura de la banqueta del asiento del conductor que, sin ser excesiva, sí podría ser un poco más baja. Ah, y que el diseño de los indicadores del cuadro de instrumentos podrían tener menos rayitas para que su lectura fuese más clara.