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08/11/2007

AUDI S3: RADICALIDAD SIN ESTRIDENCIAS

El Audi S3 es todo un deportivo con una discreta estética, perfecto para los que disfrutan con la conducción deportiva pero no quieren un coche excesivamente llamativo. 265 CV... ¿te atreves con ellos?

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PRUEBA/ Iván Solera

  • Introducción y diseño.
  • Habitáculo y equipamiento.
  • Comportamiento.



    MOTOR, PRESTACIONES Y CONSUMO

    Asústate
    Al margen de las modificaciones estéticas, de interior y de chasis la verdadera estrella del S3 es su propulsor. Se trata de un cuatro cilindros de inyección directa de gasolina, turbo y 16 válvulas portentoso. Desarrolla una potencia máxima de 265 CV a 6.000 rpm y un par motor máximo de 350 Nm entre 2.500 y 5.000 vueltas. Con semejantes cifras puede asustar, pero no es para tanto, ¿o sí?

    Pues depende de lo que le pidas. La verdad es que es increíble la suavidad con la que se mueve a bajas vueltas, cosa poco habitual en motores de este tipo. Pero también sorprende la velocidad a la que puede subir la aguja del cuenta vueltas... y bajar la del indicador de combustible, claro.

    El cambio es manual de seis velocidades con un manejo al que sólo se le puede poner un reproche, es fácil engranar la marcha atrás en lugar de la primera porque hay que hacer muy poca presión para meter 'la R'.

    El S3 alcanza una velocidad máxima de 250 Km/h autolimitada y acelera de 0 a 100 en sólo 5,7 segundos, una pasada. Pero nadie regala nada y, si quieres correr hay que pagarlo.

    No te voy a hablar de lo que deben costar los neumáticos de chicle de este modelo, de las pastillas de 'blandiblú' que espachurran y ponen al rojo las enormes pinzas de freno contra los discos, ni siquiera de los más de 39.000 euros que te pedirán para sacarlo del concesionario. Me voy a limitar a decirte que la marca ha homologado un consumo medio de 9,1 litros de gasolina de 98 octanos a los cien kilómetros. Es más, te voy a decir que durante la prueba el consumo medio fue de 12,2 litros a los cien y eso que la mitad de los kilómetros los hice en carretera y acariciando el acelerador con más miedo que vergüenza. Lo normal es que en ciudad circulando sin estridencias no baje de 16 litros y en carretera se pueden mantener los 10-11 a ritmos casi legales. Eso sí, como te líes la manta a la cabeza en un tramito de curvas verás bajar la aguja del indicador de combustible a un ritmo diabólico. En su defensa diremos que dentro de sus rivales directos no es el más Gastón, esa medalla se la dejamos al Mazda3 MPS.

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