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04/08/2000

ALFA 166 3.0 V6 Y SAAB AERO 9.5 2.3 TS: BERLINAS MUY DEPORTIVAS

Versatilidad por los cuatro costados: ésta es la clave del Alfa 166 3.0 y del Saab Aero 9.5 2.3, dos berlinas deportivas y familiares al mismo tiempo. Aquí tienes las claves para conocer y comparar estos dos modelos. ¿Con cuál te quedas?

Pruebas - Chema Eldorado

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Lo que más llama la atención de estas dos berlinas son sus anchos y bajos neumáticos, así como los elegantes y agresivos frontales de los que nacen los respectivos capós que esconden sendos propulsores que harán disfrutar a todos aquellos que se atrevan a pilotar estas máquinas que son todo corazón.

Tanto Alfa Romeo como Saab han concebido dos vehículos que combinan dos aspectos tan dispares como son transportar a la familia y matar el gusanillo del pilotaje al más puro estilo racing. El 166 3.0 V6 de Alfa y el Saab 9.5 Aero 2.3 TS son dos coches que sin llegar al extremo de un S6 de Audi, M5 de BMW o E55 de Mercedes, son merecedores de la categoría de berlinas superdeportivas y no por sus elevadas potencias, que son bestiales, sino por cómo la entregan.

Mecánica de lujo
El 166 monta un motor V6 de 2.959 cc y 226 CV a 6.200 rpm., con un par máximo de 28 mkg. a 5.000 rpm. y un sonido perturbador, de esos que a los amantes de las buenas mecánicas nos ponen los pelos de punta. Saab, por el contrario, utiliza un motor de 4 cilindros en línea de 2.300 cc turbo alimentado y sobrepresionado para conseguir 230 CV a 5.500 rpm y sus impresionantes 35,7 mkg en una no menos impresionante curva plana de par entre las 1.900 y 4.000 rpm y además si no son suficientes los 35,7 mkg, la función de sobrepresión del turbo eleva el par hasta los 37,7 unos segundos.

Estas impresionantes cifras se traducen en puntas de velocidad de 240 km/h para ambos modelos y aceleraciones de 0 a 100 km/h de 6,9 segundos para el Saab y 8,5 seg. para el Alfa. La diferencia de estos registros se debe a la caja de velocidades, que en el Saab es manual, mientras que en el Alfa es automática, tipo Sportronic.

En cualquier caso, las cifras son espeluznantes y para dominarlas se precisan de buenos frenos, chasis a la altura de las circunstancias, suspensiones espectaculares, direcciones precisas y cajas de cambio de rápido accionamiento. Por supuesto a costa de una buena factura de gasolina, pues tanto caballo hay que alimentarlo y no con menos de 12 litros a los 100 kilómetros en ambos coches e, incluso, y dependiendo de lo mucho que presionemos el pie derecho, no es difícil llegar a los 14 litros.

La caja de cambios Sportronic automática del Alfa es inteligente, de 4 velocidades con opción secuencial. Así, el día que nos apetece conducir disfrutamos con la gestión secuencial cambiando con toques de muñeca. Por el contrario, si nos queremos olvidar de la palanca, colocamos la opción automática y a disfrutar del paisaje. El Saab probado monta una caja de 5 velocidades precisa y rápida, muy acorde con las prestaciones del vehículo.

Seguridad a prueba de bomba
En el apartado frenos, ambos coches montan sistemas similares compuestos de frenos de disco tanto delante como detrás, siendo los delanteros de 308 mm y autoventilados, ABS de última generación y repartidores de frenada denominados EBD. En cualquier caso, ambos coches frenan y mucho, sin percibirse en ningún momento fatiga alguna.

Coches tan rápidos y que pesan algo más de tonelada y media como estos precisan de chasis de gran rigidez y de suspensiones a prueba de todo y en este apartado ambos vehículos optan por soluciones distintas que al conducirlos se aprecian sensiblemente. Saab monta unas suspensiones de tipo Mc Pherson delante con amortiguadores de baja presión y suspensión independiente multibrazo detrás. Todo esto se transmite al suelo con unos descomunales neumáticos de 225 con perfil 45 y llanta de 17. Las reacciones del Aero son contundentes, aunque nobles, con mucho aplomo, recordándonos siempre su gran peso y sus 4,5 metros de batalla.

Por el contrario, Alfa ha desarrollado la excelente suspensión del modelo 156 para adaptarla a este grandullón. El resultado no puede ser mejor, porque el coche parece ir sobre raíles, haciéndonos olvidar su peso y tamaño gracias a la suspensión trasera (autodireccional) que modifica el ángulo de inclinación y el de convergencia de las ruedas, aumentando la huella del neumático sobre el asfalto en pleno apoyo. Gracias a tanta sofisticación, los neumáticos de 205 y perfil 55 con llanta de 16 que presenta el 166 son más que suficientes para pegar al suelo a este ágil grandullón.

Interior confortable y lujoso
Los dos coches tienen un habitáculo de lujo en todos los sentidos: por acabados, por su calidad y por la comodidad que ofrecen. Hablar del equipamiento es hablar de una larga lista de elementos y detalles de confort, en la que no falta de nada, la posición al volante es excelente en ambos vehículos y tan solo la posibilidad de reglar el volante en profundidad en el Saab marca una diferencia. Por el contrario, los asientos del Alfa solventan de mejor manera el compromiso entre comodidad y capacidad para recoger el cuerpo del acompañante que sufrirá el zarandeo que le propinará los 230 caballos de potencia.

Conducirlos es en ambos casos un placer, pero son placeres bien distintos. Con el Saab no nos podemos despistar un momento, el turbo le torna violento, saliendo disparado con furia, exigiendo toda nuestra concentración para manejarlo sin sorpresas desagradables. Por autopista es una delicia, la salida de un semáforo puede parecer más el inicio del despegue de un caza, dejándonos la espalda pegadita al respaldo.

Por el contrario el Alfa, gracias a las suspensiones, parece un coche mucho mas pequeño y ligero; las carreteras reviradas son su sitio natural y las autovías de este país nuestro, serpenteantes y rizadas, su hábitat. Cuando vea un Alfa 166 pasar por una curva tendré mucho cuidado en hacer lo mismo con otro vehículo.

Difícil muy difícil se lo ponen estos dos coches a los alemanes, tan solo el prestigio de marca y las modas hacen al posible comprador optar por los Audi, BMW o Mercedes; pero cuando queramos comprar una berlina deportiva, tanto el Alfa como el Saab deberán estar presentes en nuestra elección. Son buenos, están bien hechos, son bonitos y cómodos y sobre todo son rápidos muy rápidos y a un precio lógico.

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ALFA ROMEO 166
DESTACA
  • Diseño exterior.
  • Estabilidad y suspensiones.
  • Cambio.

    MEJORABLE

  • Consumos.
  • Flotabilidad del tren delantero con carga.
  • Peso.
  • fintable
    SAAB 9.5
    DESTACA
  • Prestaciones.
  • Insonorización habitáculo.
  • Confort de marcha.

    MEJORABLE

  • Entrega de potencia brusca.
  • Consumos.
  • Muy exigente en su conducción.
  • fintable
    FICHA TÉCNICA
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