26/10/2005
BIPLAZAS BUGGIES: PGO BUGXTER 150 VS. AZEL 250 TWIN
Mezcla de kart y un pequeño automóvil todo terreno, los 'buggies' ofrecen diversión a raudales y la posibilidad de emular a un piloto de rally en cualquier pista, además, de la posibilidad de circular por vías públicas con un vehículo homologado.
Pruebas - PRUEBA/ Quad&Jet
De las parejas que hemos reunido para esta peculiar prueba, la formada por los 'buggies' es sin duda la más peculiar de todas. Y no porque su concepto de vehículo ocioso sea nuevo, pero sí por la homologación de la que gozan para circular por vías públicas, lo que permite utilizarlo casi como vehículo diario.
Los elegidos en esta ocasión han sido el PGO Bugxter 150 y el Azel 250 Twin, ambos matriculables como cuatriciclo y homologados para dos plazas.
Interesantes prestaciones
Lo que más impresiona al acercarse por primera vez
a estos vehículos es su aparatosa estructura tubular,
que asegura una respetable rigidez de la carrocería y
protege a los ocupantes garantizando su seguridad.
Los asientos tipo 'baquet' o el volante de aspecto deportivo delatan a las claras el enfoque ocioso de ambos modelos, e invitan a exprimir sus contenidas prestaciones sobre cualquier tipo de terreno, algo a lo que también contribuye su reducida altura y la estabilidad que ello proporciona.
En ambos casos, el propulsor y la transmisión elegidos provienen de otros modelos de quads o scooters de la marca, lo que facilita su manejo por los menos expertos y asegura un mantenimiento reducido. Las suspensiones independientes en ambos ejes cuentan con un escaso recorrido que impide aventurarse a realizar saltos o permanecer con el pie a fondo por las zonas más bacheadas, pero lo cierto es que la capacidad de absorción es realmente sorprendente para tratarse de vehículos que superan con creces los 300 kilogramos de peso en orden de marcha.
Preparados para disfrutar
Pero dejemos a un lado las características técnicas
y concentrémonos en disfrutar de lo que tiene que
ofrecernos cada uno.
El PGO Bugxter es el más pequeño de ambos, con unas dimensiones que le permiten moverse con total soltura en espacios reducidos, aunque a cambio su piloto y acompañante han de estar bien avenidos para evitar 'roces' en la pareja.
La menor potencia de su propulsor no impide que debamos sujetarnos con firmeza al volante cuando vamos 'en busca de tiempos', ya que el menor peso que debemos manejar respecto al Azel hacen del PGO un modelo más nervioso de dirección y nos puede sorprender con algún deslizamiento inesperado en pleno apoyo.
Los neumáticos de corte asfáltico ponen su granito de arena en este sentido, ya que con un poquito de maña conseguimos realizar unos espectaculares 'trompos' sobre superficie resbaladiza. Toda una sorpresa para tratarse de un modesto 150.
En el caso de Azel, tanto piloto como acompañante tienen espacio para moverse con algo más de libertad, aunque a cambio las dimensiones exteriores obligan a ajustar las maniobras con más 'ojo', pues el radio de giro tampoco es una sus mejores características.
Los neumáticos de quad hacen que el agarre sea generoso sobre cualquier superficie, aunque la mayor potencia del propulsor consigue dotar al Azel de un excitante comportamiento del tren trasero, especialmente sobre pistas de gravilla suelta. Es aquí donde hay que buscar su escenario perfecto de uso pues, como podéis imaginar, la ausencia de tracción total o reductora, la escasez de potencia y el amplio ángulo ventral no invitan a buscar los límites de ninguno de ellos en las zonas complicadas.
Como Carlos Sainz
Sobre esta resbaladiza superficie no hay más que insinuar
los giros al estilo 'finlandés', primero al lado
contrario del giro para iniciar un deslizamiento del
tren trasero, para creernos el mismísimo Carlos Sainz
en el Rally Acrópolis. Si tus amigos se colocan en el
interior de una curva y te aplauden a tu paso mientras
levantas una estela de polvo, no hay ser humano
que pueda evitar dibujar una sonrisa bajo el casco.
En ese sentido, los 'buggies' nos han ofrecido unas
dosis ingentes de diversión a sus mandos, aunque reducidas
a un escenario muy concreto.
Sobre el resto, consiguen desenvolverse sin nota pero sin suspenso, incluso sobre el asfalto, donde la falta de velocidad punta sea posiblemente el aspecto más negativo de su comportamiento. Claro que para 'perder los papeles' sobre terrenos sin asfaltar existen los kart-cross equipados con motores de 100 CV y seis relaciones de cambio, pero también es cierto que sólo podría tildarte de loco si crees que ese es un buen vehículo para ir a por el pan al pueblo que tienes cerca de la urbanización.
NOTICIAS RELACIONADAS
· COMPARATIVA: ARCTIC CAT 500 TRV VS. BRP OUTLANDER 400 MAX XT