19/06/2000
VIAJE ECOLÓGICO: TODA UNA REVELACIÓN
Nos hemos ido de viaje con el Toyota Prius, un vehículo híbrido animado por dos motores, de gasolina y eléctrico, y la impresión que nos ha dado es fantástica: consume muy poco, es ecológico y ofrece prestaciones similares a cualquier otro coche.
Pruebas - Texto y fotos: V. Christian Manz
El placer de conducir aumenta por cada kilómetro recorrido. La feliz sensación de poder hacer frente al loco aumento de los precios de la gasolina y tener en mano una alternativa para consumir mucho menos, es una auténtica revelación. El Toyota Prius Híbrido demuestra una solución de inmediato para enfrentarse y aprender a manejar las nuevas tecnologías que se avecinan. Cuando empiece su venta a partir de octubre de este año, su acogida pueda sorprender a los pronósticos. Como sucedió en Japón, con más de 40.000 unidades vendidas en poco tiempo.
Todo es energía
Es impresionante constatar de qué manera se puede ahorrar combustible al entender el funcionamiento de los motores, la física del movimiento y la influencia de nuestras reacciones al conducir. Para entender aún mejor estos conceptos, Toyota ha incluido en su modelo Prius dos pantallas importantes: una explica el consumo en cada momento y en cada maniobra, y otra avisa de la conexión y el trabajo de cada uno de los dos motores, el convencional que funciona con gasolina sin plomo, y el motor eléctrico, que se alimenta de baterías de niquel-metalhidruro.
El concepto de combinar un motor eléctrico con otro convencional de gasolina se obedece a combinar las ventajas de cada uno de ellos. El resultado es sorprendente: el Prius consume bastante menos que cualquier otro automóvil, sobre todo en utilización mixta ciudad y autovía. Arranca con los dos motores a la vez, pero después de pocos segundos se queda en silencio total. ¿Se habrá calado? Falsa alarma, simplemente el sistema está a la espera. Pisando ligeramente el acelerador, el automóvil se pone en marcha con el motor eléctrico, silencioso, sólo con un ligero susurro. No contamina, no consume, no hace ruido, pero nos mueve. Delante del semáforo, en cualquier parada algo más larga, en un atasco, el automóvil apaga sus motores y se queda quieto. Los demás contaminan, tú no actúas igual. Te sientes más acorde con el medioambiente, más relajado.
El Toyota Prius gasta muy poco en ciudad, sobre todo en los múltiples cortos recorridos que hacemos a diario. En autopista/autovía consume entre 5 y 6 l/100 km./h, todavía una muy buena cifra, debido a que necesita la fuerza de los dos motores para poder llegar a una velocidad de más de 155 km./h. En cualquier bajada puede llegar a apagarse el motor convencional, y la energía del movimiento se utiliza para recargar las baterías. Lo mismo pasa en las desaceleraciones y frenadas; todo es energía y toda se utiliza para el bien del conjunto.
El conductor algo sensible nota mucho el cambio. Los atascos ya no producen tanto estrés, las paradas ante un semáforo tampoco, sabemos que en cuanto frenamos, esta energía sirve para recargar las baterías. Luego, la energía sirve para continuar el camino sin contaminación y sin consumir gasolina. ¡Vaya invento!
Un poco de técnica
La tecnología aplicada en el Prius es compleja y complicada. Esperemos que ningún taller Toyota tenga problemas en arreglar, si una vez ocurriera, alguna avería. El motor de gasolina es un tetracilíndrico de 1.5 litros con cuatro válvulas por cilindro y un avanzado sistema de distribución variable. El motor eléctrico además cuenta con un generador independiente, y las baterías de níquel-metal hidruro están situadas detrás de los asientos traseros. La clave de la eficacia del sistema es el control eléctrico del flujo de la potencia entre los elementos mecánicos y eléctricos, todo ello de forma automática sin que el conductor pueda influir directamente. Lo que sí puede hacer es pisar menos el pedal de aceleración cuando no precisa toda la potencia, y por lo tanto ahorrar aún más. El régimen de revoluciones del motor está limitado a 4.000 rpm, lo que ayuda a la hora de utilizar componentes más ligeros y garantizar una vida larga al motor. Toyota da una garantía de cinco años o 100.000 kms incluidas las baterías.
Otro punto para el ahorro energético es la ausencia de la caja de cambios y embrague. Todo es automático y se controla mediante un preciso control electrónico. Si el conductor exagera pisando constantemente el acelerador a fondo, el sistema se protege restando potencia para utilizarla recargando las baterías. En el salpicadero aparece la señal de una tortuga. Es un aviso para reducir velocidad hasta que las baterías estén nuevamente recargadas.
Mucho confort
El Prius aprovecha bien sus reducidas dimensiones exteriores de 4.275 mm gracias a la larga batalla de 2.550 mm. Cinco personas encuentran un amplio espacio interior, un buen maletero que aprovecha la altura, y una serie de comodidades en el interior como una práctica bandeja debajo del asiento del acompañante o el hueco que ofrece el apoyabrazos delantero. El equipamiento incluye aire acondicionado, dirección asistida, cierre centralizado con mando a distancia, ABS, dos airbags, un completo equipo de navegación, hi-fi, etc. No se echa nada en falta.
Las prestaciones son dignas de mencionar: no se trata nunca de acelerar en plan brusco, porque la idea es ahorrar el máximo combustible; aún así, si el tráfico lo precisa, cuenta con una aceleración potente y eficaz, hasta más allá de los 100 km/h. Francamente no hemos echado de menos más potencia, a pesar de que el vehículo de prueba fue la versión japonesa, menos potente que la versión europea que llegará pronto.
Los híbridos que llegarán
Es lógico que otras marcas observen con interés la reacción del consumidor ante la oferta de un automóvil híbrido, y, por si acaso, tienen sus modelos con características parecidas ya preparados con el fin de poder fabricarlos en cuanto el mercado lo demande.
El Honda Insight híbrido, un deportivo de dos puertas, ya está en venta en algunos países europeos, excepto en España, por razones poco convincentes. Para más tarde se espera la llegada de tres modelos americanos, el Ford Prodigy, el Chrysler ESX3 y el General Motors Precept, todos ellos grandes turismos que pretenden demostrar una considerable bajada de consumo gracias a la combinación con un motor eléctrico. También Citroën, Fiat y Renault están optimando sus versiones híbridas. Por su parte, Nissan Diesel, filial de vehículos industriales de Nissan, acaba de anunciar la presentación, antes de que finalice el año, de un vehículo híbrido con motor de gas natural y otro eléctrico.
A corto plazo, y con el fin de ir adaptándose a una conducción más acorde con el medio ambiente, el automóvil híbrido será toda una revelación.
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