29/05/2000

RENAULT MÉGANE 1.9 DTI 100 CV CONTRA SEAT LEÓN TDI 110 CV

Dos de los vehículos que más se venden en nuestro país. A la hora de enfrentarlos, los hemos elegido con propulsores Diesel, motores que han conseguido igualar en ventas a los automóviles que gastan gasolina. ¿Cual es mejor? Sigue leyendo.

Pruebas - Joaquín Pizarro

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Aunque cualquiera de los dos tiene condiciones de ser líder, en la actualidad el modelo francés (Renault) tiene cierta ventaja. No es para menos, pues lleva más tiempo en el mercado. Mientras el producto galo se acerca más a una berlina convencional, Seat ofrece un modelo de marcado acento deportivo. La misma deportividad que intenta imprimir a todos sus productos con coches dinámicos, actuales y juveniles, algo que la firma francesa suele dejar a un lado para centrarse en modelos que combinan clasicismo con vanguardismo, como es el caso del Initiale que comercializará este mismo año.

Seat más deportivo y el Renault más burgués
Buena muestra de la deportividad de la que hablo es que el León tiene 10 CV más de potencia respecto al Mégane. El Seat es a su vez un coche familiar -no hay que olvidar que deriva del actual Toledo-, cómodo, económico, fácil de conducir y, sobre todo, con un completo sistema de seguridad. El Renault, por su parte, también nos permite sentir emociones al volante, pero se muestra más burgués - no hay más que echarle un vistazo a unos asientos que más parecen butacas por su comodidad -.

Tanto uno como otro montan mecánicas Diesel turboalimentadas (de geometría variable la de Seat, de ahí las diferencias de prestaciones respecto al Mégane) de 1,9 litros, de 110 CV de potencia el León y 100 CV su competidor francés. Ambos propulsores funcionan de maravilla, sin que apenas se noten vibraciones o ruidos -algo rumoroso el francés-. Son motores alegres, que empujan bien, aunque las diferencias de par y potencia se notan. El León recupera con más soltura y facilidad, gracias a su mejor par, que el Mégane, y en los dos casos sus consumos apenas sobrepasan los 7 litros cada 100 kilómetros. Si bien las dos cajas de cambio tienen un excelente comportamiento y un perfecto engranaje de marchas, la del Seat es - como no podía ser de otra manera - más deportiva. Buena prueba del carácter burgués del Renault es que existe la posibilidad de pedir como opcional una caja de cambio automática denominada Proactiva.

León para curvas y Mégane para autopistas
En el apartado de frenos, los dos utilizan ABS combinado con control de regulación de frenada. El Seat dispone de discos delanteros autoventilados delante y macizos detrás, mientras el Renault utiliza discos autoventilados en el tren anterior y tambores en el posterior. Aunque pudiera parecer lo contrario, apenas existen grandes diferencias de frenada. En este capítulo, ambos se comportan de maravilla y transmiten esa sensación de seguridad que todo conductor agradece. Las suspensiones delanteras son independientes en los dos modelos, mientras que la suspensión trasera es de brazos guiados en el Renault y longitudinal con eje de efecto direccional en el Seat. Ello se traduce en un comportamiento excelente, destacando el León por un paso por curva más rápido que el de su rival. El Mégane es, en este sentido, más idóneo para autovías y autopistas. Por si cabe alguna duda, el León gana por goleada al disponer de controles de estabilidad, deslizamiento y control, mostrando una seguridad irreprochable.

Diseño: Tradicional uno, deportivo y juvenil el otro
Estéticamente, como decía al principio, el Mégane transmite una imagen de berlina tradicional, aunque con un portón trasero que da acceso a un maletero de generosas dimensiones. El León es, sin embargo, más deportivo y juvenil, con un agresivo frontal -el mismo del Toledo- y un portón trasero sumamente original. Interiormente, el salpicadero del Renault es sobrio y funcional. destaca la comodidad de sus asientos que, unida a la eficacia de sus suspensiones, nos permite viajar por carreteras generales como si fuéramos a bordo de un vehículo de un segmento mayor. A ello hay que sumarle un habitáculo espacioso. Los asientos del León son más duros y envolventes -más deportivos, para entendernos- y su atractivo salpicadero, heredado de Audi, tiene los controles iluminados en rojo. La posición al volante es inmejorable gracias a la multitud de reglajes que posee, y el placer o la necesidad de conducir puede ser mejorada con opciones como el navegador por satélite, techo eléctrico o climatizador.

En definitiva, el Renault Mégane y el Seat León son dos coches familiares, compactos y polivalentes gracias al portón trasero, con amplios habitáculos, seguros y estables que lo tienen todo para liderar el segmento de los vehículos compactos. Más tranquilo, el Mégane. Más deportivo, el León. Para un cliente más conservador, el primero. Para un público más juvenil y dinámico, el segundo. Tanto uno como otro tienen más que justificada su gran aceptación en nuestro país. Ahora, ya sólo es cuestión de gustos.

Todas las ventajas e inconvenientes

COCHE
CIUDAD
CARRETERA
DESTACA
MEJORABLE
MÉGANE
El Mégane podría ser el coche de un taxista. Cómodo, fácil de conducir, sumiso, de reacciones previsibles, amplio en su interior y consumo reducido. Lo que pide un profesional de la ciudad.
- Se sujeta bien y se comporta con seguridad en autovías y buenos pavimentos. Aunque en curvas balancea algo, no afecta a la estabilidad. Es eminentemente un coche familiar, de carácter tranquilo, con buena capacidad de carga y un precio que le sitúa entre los más competitivos.
- Versatilidad

- Facilidad de conducción

- Precio
- Balanceo en curvas

- Rumorosidad

- Calidad del material del salpicadero
LEÓN
-El Seat León es más nervioso en sus reacciones, pero sólo cuando le pisas, porque sabe ir despacio cuando lo requieren los atascos, gracias a la elasticidad de su motor. Agradeceremos sus consumos.
Tiene carácter, es un Diesel con el que tragarse todos los kilómetros del mundo a buen ritmo. Las suspensiones y su magnífico chasis le permiten abordar las curvas con rapidez y seguridad.
- Motor dinámico y capaz

- Estética moderna y actual

- Estable y seguro
- Interior falto de personalidad, pues está derivado de Audi

- Precio.
Salón del Automóvil Ecológico
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Galería
TÉCNICA MÉGANE
MECÁNICA
Motor: Del. Transversal
Cilindrada: 1.870cc
Potencia máxima: 100 CV a 4.000 rpm
Par máximo: 200 Nm a 2.000 rpm

TRANSMISIÓN
Tracción: Delantera
Caja de cambios: Manual de 5 v

DIRECCIÓN Y FRENOS
Sistema: Cremallera asistida
Frenos: del/tras. Discos ventilados/tambores

SUSPENSIÓN
Del/tras.: McPherson/brazos longitudinales

DIMENSIONES
Peso total en carga: 1.145 kg
Largo/ancho/alto: 4.130/1.700/1.420 mm
Neumáticos: 185/60 R 15

PRESTACIONES Y CONSUMOS
Velocidad máxima: 185 km/h
Durante la prueba: 6,8 litros

Precio: 2.475.000 pesetas

TÉCNICA LEÓN
MECÁNICA
Motor: Delantero transversal
Cilindrada: 1.896cc
Potencia máxima: 110 CV a 4.150 rpm
Par máximo: 235 Nm a 1.900 rpm

TRANSMISIÓN
Tracción: Delantera
Caja de cambios: Manual de 5 v

DIRECCIÓN Y FRENOS
Sistema: Asistida
Frenos del/tras.: Discos
autoventilados/discos

SUSPENSIÓN
Del/tras.:
McPherson
/eje con brazo longitudinal

DIMENSIONES
Peso total en carga: 1.314 kg
Largo/ancho/alto :
4.184/ 1.742/1.457 mm
Neumáticos: 195/65 R15

PRESTACIONES Y CONSUMOS
Velocidad máxima: 193 km/h
Durante la prueba: 6,6 l

Precio: 2.668.000 pesetas

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