21/05/2001
PORSCHE 911 Y BMW M3: 640 CV EN EL VALLE DEL JERTE
Dos deportivos de lujo: el Porsche 911 Carrera y BMW M3 y un paisaje de excepción, el del valle del Jerte, son los ingredientes de esta comparativa.
Pruebas - Chema Eldorado/ Comparativa
No todos los días tiene uno a su disposición dos coches que suman la friolera de 640 CV y si además tenemos la oportunidad de probar estas dos fieras en primavera, cuando los cerezos florecen de forma exuberante en el paradisiaco valle del Jerte, pues mejor que mejor.
Salimos de Villaviciosa de Odón, que para eso es mi pueblo, conduciendo el Porsche 911 Carrera Coupé. Es difícil explicar la emoción que uno siente cuando va con esa cantidad de caballos y sabe que durante unos días van a ser suyos, sobre todo para aquel que de pequeñito soñó con conducir coches de este tipo.
Así pues Villaviciosa, Brunete, Villanueva de la Cañada, por cierto son muy molestos esos limpiaparabrisas que hacen ruido continuamente, como los del Porsche, ¡Tanta tecnología existente en el mundo de los coches y resulta que el cristal de los coches todavía se limpia con una simple goma!
La salida se produce lloviendo, con lo cual el pavimento no está para muchas florituras y yo me imagino lo difícil que tenía que ser y la sensibilidad que tendrían que tener con estos coches de 300 CV cuando en este estado de asfalto no tenían control de tracción en el tren trasero.
911 Carrera: deportividad ante todo
El Porsche es tan atractivo por dentro como por fuera. El puesto de conductor es magnífico, es excelente, si bien yo le encuentro un pequeño inconveniente: los respaldos de los asientos se estrechan demasiado en la parte de arriba con lo cual quedan los extremos a la altura de los omóplatos por lo tanto notas los brazos y los hombros un poco sueltos, y eso incomoda.
El volante se regula en profundidad con unos asientos que también se regulan de forma eléctrica, tanto en distancia como en altura, al igual que el respaldo. Gracias a esta flexibilidad, todo cae de maravilla a las manos del piloto: la visibilidad, la lectura del cuadro de relojes y el cambio, que es una delicia en cuanto a manejo y recorrido.
La M-505 que va a Ávila es una magnífica carretera en la que se puede disfrutar muchísimo. Empiezo a coger confianza con el Porsche y voy abordando las curvas con pasmosa seguridad, aunque hay que ir corrigiendo continuamente con el volante las pequeñas inercias que va tomando el tren trasero. Otra de las cosas que me sorprende de forma negativa son los frenos, ya que hay que presionar mucho el pedal para que respondan adecuadamente.
Lo que es una auténtica delicia es ese sonido que tiene el motor del Porsche, sobre todo cuando se sobrepasan las 5.000 vueltas. A ello se suman las excelentes prestaciones, como su gran poder de aceleración del Porsche (de 0 a 100 km/h en 5,2 segundos) y su velocidad máxima de nada más y nada menos que 280 km/h. Por fin, en el kilómetro 185 de mi contador parcial se entra ya en el valle del Jerte.
M3: Mucho más que un coupé
¿Se puede comparar un BMW M3 a un Porsche 911 Carrera? Está claro que son coches diferentes, pero les unen sus impresionantes prestaciones, los 300 CV que tienen ambos (aunque el BMW tiene 40 más) y también que son coches excepcionales, dirigidos a un público muy selectivo.
El M3 es todo un coupé en el que el conductor y su acompañante van evidentemente mucho más amplios que en el 911, ya que los asientos delanteros son bastante anchos y envolventes. Este vehículo cuenta con mucho más huecos, con muchos más espacios para guardar objetos, bolsas laterales, mallas en los asientos delanteros y una amplia guantera (elemento ausente en el Porsche).
El BMW tiene más tendencia a perder tracción, pero no hay que corregir tanto como en el 911, ya que es más equilibrado y efectivo en curvas. Además, el M3 cuenta con 40 CV más y se nota: tiene más rabia, sobre todo en marchas largas y sube mejor y más rápido de vueltas que el Porsche.
Con los dos coches se rueda a una velocidad increíble, la seguridad que tienen ambos es fantástica, aunque la deportividad se vive mucho más de cerca con el 911, sobre todo por la posición de conducción. En cambio, los frenos del BMW son más eficaces y actúan a la mínima presión del pie.
El motor M3 también tiene un sonido fantástico. Lo podemos escuchar de forma continua y transmite al vehículo un gran poderío y unas excelentes prestaciones (acelera de 0 a 100 km/h en 5,2 segundos y alcanza una velocidad máxima de 250 km/h).
Así pues, podemos presumir de haber conducido dos de los deportivos más prestigiosos del mercado, dos vehículos de ensueño, que harán las delicias de los paladares más exigentes.
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