17/04/2000

TOYOTA RAV4 Y MITSUBISHI IO: DIVERSIÓN TODOTERRENO

Un recién llegado, el Mitsubishi iO, y un veterano a punto de recibir un lavado de cara, el Toyota RAV4, que empezará a venderse en España en septiembre, los dos coches evaluados.

¿Para qué sirven? No está muy claro, pues combinan perfectamente comportamientos de pequeños hatchbacks, que dirían los ingleses -coches pequeños y potentes-, con capacidad off road -todoterreno- y gran agilidad ciudadana. Pero como es de imaginar ni son deportivos, ni todoterrenos puros, ni utilitarios. Pueden ir dirigidos tanto a gente joven como a familias que precisen de un segundo vehículo familiar.

Potentes y divertidos pero "gastones"
Lo que es innegable es que ambos vehículos hacen gala de potentes motorizaciones de gasolina que permiten comportamientos muy alegres y divertidos, aunque por precaución haremos bien en llenar los depósitos en la gasolinera o nos mataremos a andar en busca de una. Motores 1.8 GDI y 120 CV a 5.250 rpm para el iO y 2 litros con 128 CV a 5.600 rpm para el RAV4, ambos con un par motor de 17,8 mkg, son buenas cartas de presentación, sobre todo si se buscan sensaciones fuertes al volante. Y los dos son capaces de darlas, pero con consumos por encima de los 10 litros cada 100 kilómetros. Algo más ajustado en el iO que en el RAV que puede llegar, si se le aprieta, a los 12 litros, y la verdad es que ambos piden guerra, por lo que pasarse está a la orden del día.

En el Mitsubishi la sensibilidad del acelerador es exagerada y hay que tener cuidado al apretar, pues la respuesta es inmediata. Además ambas motorizaciones son nerviosas y la caballería está "a flor de piel". La transmisión de tantos caballos se hace de forma bien distinta en el caso del RAV4. Su tracción permanente a las cuatro ruedas le hacer ser más fiable y noble en su comportamiento, máxime cuando las suspensiones son de tipo independiente a las cuatro ruedas. En el iO la tracción es trasera y si se quiere se puede conectar el tren delantero, sistema denominado por Mitsubishi Super Select SS4. Las suspensiones son independientes y de tipo McPherson, con barra estabilizadora en el tren delantero y eje rígido de cinco puntos de anclaje en el trasero. En ambos casos, pese a disponer de suspensiones de largo recorrido, las barras estabilizadoras desarrollan un papel sensacional y los balanceos de la carrocería son relativamente mínimos.

Carretera para el Toyota, campo para el Mitsubishi
Como se puede percibir el Toyota circula mejor por carretera que su rival y a su vez éste le supera en el campo. Pese a ello, si nos gusta conducir, la tracción trasera es más una ventaja que un inconveniente y quizás le saquemos más jugo al iO. Por el contrario, en el campo la ligereza y la simplicidad de funcionamiento del Toyota no nos hace echar de menos los alardes técnicos del Mitsubishi, y es que llevar al límite a un todoterreno es casi imposible. Los frenos en ambos casos son de disco ventilados delante, macizos detrás en el iO y de tambor en el RAV4. El ABS es una opción en el Toyota y de serie en el Mitsubishi, en cualquier caso muy recomendable. Ambos frenan bien, aunque la sensación de detener el vehículo con seguridad ha sido más intensa en el iO. En cualquier caso, los dos se detienen de maravilla y las sensaciones quizás vayan más por las suspensiones y neumáticos que por la propia frenada.

Por fuera Pininfarina ha hecho del Mitsubishi un coche bonito, simple de líneas, pero atractivo y robusto. El habitáculo es espacioso y muy luminoso. El equipamiento es muy completo, máxime en la versión Plus. Tan sólo reprochar lo difícil que es atinar con el mando a distancia de la apertura de puertas. Por el contrario, el RAV4 es un coche de diseño arriesgado, de esos que no pasan indiferentes. Por dentro, sin embargo, el diseño es más austero. Tampoco falta de nada o casi de nada, pues a diferencia del iO aquél no dispone de ordenador de a bordo. En ambos casos cuatro adultos pueden viajar con poco equipaje sin problemas. Comparten un sistema de acceso a las plazas traseras igual de incómodo, perdiendo la posición de los asientos cada vez que se debe acceder a los posteriores.

Difícil elección a precios parecidos
Resumiendo, dos vehículos de máximo entretenimiento, donde decidirnos es más una cuestión de gustos personales que de hechos objetivos, pues ni tan siquiera el precio nos sacará de la duda. En asfalto el Toyota es más rutero y ágil y fuera de él el Mitsubishi es más fiable, pero con diferencias muy escasas. Tan sólo la tracción permanente del RAV4 puede marcar diferencias de comportamiento, pero sin perder de vista la transmisión Super Select SS4 del iO, que es de lo mejor del mercado, y una caja reductora que nos sacará de más de un apuro.

Galería
RAV4
DESTACA
  • Prestaciones en asfalto
  • Diseño exterior
  • Suspensiones
    MEJORABLE
  • Capacidad del maletero
  • Acceso plazas traseras
  • Diseño interior
  • MITSU IO
    DESTACA
  • Transmisión SS4
  • Equipamiento interior
  • Rendimiento motor
    MEJORABLE
  • Capacidad del maletero
  • Acceso plazas traseras
  • Sensibilidad del acelerador
  • FICHA RAV4
    Motor: 1.998 cc y 129 CV
    Tracción: Permanente
    a las 4 ruedas
    Caja de cambios: Manual de 5 V
    Frenos del/tras.: Disco vent./Tamb.
    Peso total en carga: 1.220 kg
    Largo/ancho/alto : 4.115/1.695/1.660
    mm
    Velocidad máxima: 170 km/h
    Consumo comprobado: 10 litros
    PRECIO: 3.210.000 pesetas
    FICHA MITSU IO
    Motor: 1.834cc y 120 CV
    Tracción : Trasera (Conectable delantera)
    Frenos del/tras: Discos vent./Discos
    Peso total en carga: 1.285 kg
    Largo/ancho/alto: 3.735/1.695/1.695 mm
    Velocidad máxima: 168 km/h
    Consumo comprobado: 10 litros
    PRECIO: 3.017.000 pesetas
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