01/10/2010
LAMBORGHINI SESTO ELEMENTO: UNA DIETA LLEVADA AL EXTREMO
Lo último de Lamborghini se llama Sesto Elemento, un prototipo que a pesar de montar un V10 de 570 CV y tracción total, consigue un peso de 999 kilogramos gracias al uso inteligente de la fibra de carbono. ¿0 a 100 km/h? ¡2,5 segundos!
PROTOTIPO/ Javier Álvarez
No es raro que un fabricante ponga a dieta uno de sus modelos para sacar una versión mucho más ligera. De hecho, Lamborghini es una de las marcas que tiene tradición aligerando sus deportivos para conseguir mejores prestaciones y más diversión al volante. El último ejemplo, presentado en el pasado Salón de Ginebra, es el Lamborghini Gallardo LP-570-4 Superleggera, el modelo más ligero de toda la gama del toro con sus 1.340 Kg.
Sin embargo, en Santa Ágata vuelven a sorprendernos una vez más. Con motivo del Salón del Automóvil de París, la marca ha presentado lo último en dietas: el Lamborghini Sesto Elemento.
Este prototipo es una demostración de la experiencia de Lamborghini con tecnologías de tratamiento de la fibra de carbono, aunque se beneficia también de la experiencia de Audi en construcción ligera. El Lamborghini Sesto Elemento no recibe su nombre por casualidad. Si nos fijamos en la tabla periódica de elementos, el Carbono es el sexto. Ahora tiene sentido, ¿verdad?
Líneas fuertemente marcadas, contornos afilados, formas puntiagudas y grandes entradas de aire. El diseño del nuevo Sesto Elemento es, sin duda, único. Recuerda en cierto modo al Reventón, por lo afilado de sus formas, pero diversos elementos en color rojo y la fibra de carbono a la vista por todo el vehículo lo dotan de un carácter único y especial.
El Sesto Elemento se erige sobre un monocasco de fibra de carbono, al estilo de los que se utilizan desde hace años en la Fórmula 1. Además, tanto los paneles exteriores como elementos de la suspensión o incluso las llantas, están construidas en CFRP (polímero reforzado de fibra de carbono). El acabado del Sesto Elemento permite apreciar a simple vista la estructura de la fibra.
La fibra de carbono domina también el interior, adornada por diversos elementos en color rojo como el volante o los asientos. Los contornos afilados también podemos verlos por dentro, en un salpicadero y una consola central muy particulares.
Los instrumentos del panel muestras información sobre el motor, la velocidad de marcha o temperaturas, por ejemplo. Sólo hay tres botones en la consola: uno para el arranque, otro para las luces y uno último para engranar la marcha atrás.
El propulsor encargado de catapultar al Sesto Elemento es un V10 atmosférico de 5,2 litros de origen Audi (de hecho, lo monta el Audi R8 aunque con algo menos de potencia) que se encuentra en posición longitudinal tras el puesto de conducción y que desarrolla una potencia de 570 CV a 8.000 rpm y un par máximo de 540 Nm a 6.500 rpm.
La tracción total era obligada, así como una caja de cambios de 6 velocidades al estilo de la competición, con levas tras el volante.
El Sesto Elemento marca 999 kilogramos en la báscula a pesar de montar un V10 y tracción a las cuatro ruedas. Gracias a todo esto, consigue una aceleración apabullante de 2,5 segundos en el 0 a 100 km/h, una invitación de primera fila para formar parte de la liga de automóviles más selecta del planeta, junto a ejemplos de tecnología punta como el Bugatti Veyron. Además, es capaz de superar fácilmente la barrera de los 300 km/h.