20/08/2009
MAZDA3 1.6 CRTD Y 2.2 CRTD 150 CV: LOS MAZDA3 DIESEL MÁS LÓGICOS
Probamos el Mazda3 en carrocerías de cuatro y cinco puertas con dos motorizaciones Diesel, la más económica y la de potencia media. Veamos sus bondades y también sus puntos flacos.
PRUEBA/ Iván Solera
COMPORTAMIENTO
Agilidad y precisión
La generación anterior del Mazda3 dejó el listón muy alto pero también el camino preparado para que el nuevo fuese un coche con una conducción sencilla y que aporte sensaciones al volante.
El nuevo Mazda3 balancea poco, se muestra aplomado a alta velocidad, traza las curvas con precisión y además su rápida dirección le da un punto de agilidad que no tienen sus rivales. Con el motor 1.6 la sonoridad mecánica es mayor en carretera, pero con el 2.2 es impresionante el silencio reinante en el habitáculo. Apenas hay ruidos aerodinámicos, el sonido de rodadura es casi inapreciable y el motor es muy silencioso.
Es complicado sacarle pegas al comportamiento de este Mazda, sólo si buscas los extremos podrás encontrarlas. Si quieres la máxima comodidad o la deportividad extrema, habrá otros modelos que se adapten mejor a tus necesidades. Pero si necesitas un compacto que se atreva con todo, consuma sólo lo justo y te permita divertirte conduciendo de vez en cuando, el Mazda3 te lo pone fácil.
¿Qué motor elegir? Yo me quedo con el 2.2, es más caro pero también tiene un equipamiento más completo. Me ha encandilado su suavidad, sus bajos, su potencia y lo poco que suena.