22/01/2009
DACIA SANDERO 1.6 LAUREATE: UNA COMPRA SEGURA
El Dacia Sandero es un compacto económico y bien resuelto con una relación calidad-precio de las mejores del mercado. Si necesitas un coche para ciudad y salidas eventuales a carretera, con cinco puertas y no eres un sibarita de los acabados, piensa en este Dacia.
PRUEBA/ Iván Solera
COMPORTAMIENTO
Económico pero perfectamente válido
Para valorar las cualidades del Dacia Sandero tenemos que tener en mente siempre una premisa fundamental: Es un coche económico. Si no lo haces así encontrarás carencias que no te permitirán disfrutar de este modelo. Piensa que, como decía el anuncio del Logan, hace lo mismo que los demás por un precio reducido. Y para conseguirlo está claro que se han reducido costes por cada rincón, por eso no hay un climatizador automático, ni luces o limpiaparabrisas automáticos, ni una llave plegable, ni apertura del maletero remota, ni equipamiento de ese estilo.
Pero contando con lo básico, podemos desplazarnos de un sitio a otro y, dependiendo del terreno por el que nos movamos lo hace regular, bien o muy bien.
Regular en carreteras de montaña, porque la carrocería balancea un poco si apoyas fuerte en las curvas, los asientos delanteros sujetan poco el cuerpo lateralmente y tendremos que hacer uso del cambio muy frecuentemente.
Bien en carreteras amplias, se muestra muy asentado y sólo podemos achacarle una elevada sonoridad mecánica y aerodinámica. El confort de marcha es reducido pero suficiente para viajes puntuales.
Muy bien en ciudad, su reducido peso y las ganas que demuestra el propulsor a bajas vueltas facilitan mucho la conducción y permite moverse con mucha agilidad sin elevar en exceso el consumo. Además la visibilidad es muy buena, la superficie acristalada del Sandero es amplia y los retrovisores exteriores son de un tamaño generoso.
Apto un poco para todo pero mejor para cortos recorridos, el Sandero es uno de esos coches exprimible como un limón. Por un precio reducido tienes un coche que te llevará todos los días al trabajo, con el que podrás llevar a otros tres adultos con amplitud, con un maletero suficiente y que te permitirá salir puntualmente a carretera manteniendo cruceros legales (y casi legales) sin ninguna dificultad.