15/01/2009
VOLKSWAGEN SCIROCCO 1.4 TSi 160 CV: EL REENCUENTRO
Volkswagen vuelve al ataque en el segmento de los compactos deportivos con el nuevo Scirocco. Todo el saber hacer de la marca alemana adornado bajo una carrocería con mucha mala leche. Probamos el 1.4 TSi.
PRUEBA/ Iván Solera
HABITÁCULO Y EQUIPAMIENTO
Sobriedad y falta de entusiasmo
Tras admirar un buen rato el exterior del Volkswagen Scirocco y pasar a ocupar el puesto de conducción puede llegar a invadirte una sensación de decepción. Parece que han echado el resto con el diseño de la carrocería y se quedaron sin presupuesto o ideas para el interior. Todo está en su sitio, los materiales son de calidad y los acabados cumplen con nota, pero por dentro es igual que los demás. Es igual que un Golf V, que un Jetta, que un Tiguan y no aporta nada nuevo, es igual de bueno que éstos pero igual de sobrio. Es igual y es una pena porque por el carácter deportivo y diferenciador de este coupé esperas que el interior sea más exclusivo.
Y dejando de lado la estética, vamos a ver los puntos mejorables del habitáculo del VW Scirocco. Lo primero que me llamó la atención fue el volante, con la parte central idéntica a la de muchos compañeros de marca pero con el aro excesivamente grueso y lleno de bultos. Debe ser por eso de intentar darle un toque deportivo a un volante de lo más soso, pero la verdad es que resulta incómodo, cuesta asirlo por su grosor mientras que los abultamientos y achatamiento de la parte baja molestan en las maniobras rápidas o si tenemos que manotear deprisa. Por otro lado las banquetas de los asientos delanteros quedan muy altas para el carácter deportivo del coche incluso en su punto de regulación más bajo. Por ello, el retrovisor interior molesta un poco si llegas al metro ochenta de altura.
Podríamos decir que las dos plazas traseras son un poco pequeñas o que el maletero es un poco justo (292 litros), pero eso no se lo vamos a tener en cuenta pensando que es un coupé, incluso podrían ser puntos positivos si lo comparamos con algunos de sus competidores.
Y eso es todo, el resto es todo bueno en el habitáculo del Scirocco, como la posición de los mandos, el completo equipamiento, la sujeción y ergonomía de los asientos delanteros, la lectura del cuadro de instrumentos, la colocación y cantidad de huecos portaobjetos... Vamos que con un poco de diseño o simplemente con el interior del Golf VI y algunos retoques podría haber sido tremendo.