21/11/2008
CITROËN C5 TOURER 2.0 HDi Auto. EXCLUSIVE: CÓMODO Y CAPAZ
La última generación del Citroën C5 ha supuesto un gran cambio en lo que respecta a diseño y calidad de acabados. Probamos una versión muy rutera, el Diesel 2.0 HDi con cambio automático y carrocería familiar.
PRUEBA/ Iván Solera
MOTOR, PRESTACIONES Y CONSUMO
Potente y silencioso
El propulsor de este C5 es un cuatro cilindros en línea Diesel de 2.0 litros con inyección directa y common-rail, turbocompresor, cuatro válvulas por cilindro y dos árboles de levas en cabeza. Desarrolla una potencia máxima de 138 CV a 4.000 rpm y un par motor máximo de 320 Nm a 2.000 rpm.
Este propulsor entrega la potencia con suavidad y se muestra lleno desde bajas vueltas, no hay que llegar hasta cierto régimen para encontrar potencia disponible. Pero parece que le cuesta moverse a punta de gas, con sólo acariciar el acelerador no es capaz de mantener la velocidad en carretera y necesita que ejerzamos un poco de presión sobre el pedal. No es nada grave pero da la sensación de que le falta potencia cuando en realidad no es así.
El cambio de esta unidad es automático de seis velocidades. Su funcionamiento es muy agradable, con un tacto directo en el que se nota claramente cómo el cambio está acoplado con el motor en cada una de las marchas. En modo manual es rápido y también convence.
El C5 Tourer con este propulsor y cambio automático acelera de 0 a 100 en 12,1 segundos y alcanza una velocidad máxima de 198 Km/h. El peso en vacío asciende hasta los 1.770 Kg y es la principal causa de su lenta aceleración.
El consumo medio homologado es de 7,2 litros a los cien, 5,6 en carretera y 10 en ciudad. Otra vez el peso es causante de una cifra un poco elevada en el consumo. Durante la prueba el registro en carretera fue de 6,8 litros a los cien y como consumo medio marcó 9 litros.