14/11/2008
VOLKSWAGEN CALIFORNIA BEACH TDi 130 CV 4 MOTION: VIVIR EN EL COCHE
Si a cualquier montañero o surfero le preguntas por una furgoneta la respuesta va a ser ésta 'La Volkswagen'. Y es que desde el Bully de hace 60 años a la VW Transporter y todas sus variantes han sido modelos de éxito y muy valorados por los que buscan trasporte y alojamiento todo en uno.
PRUEBA/ Iván Solera
HABITÁCULO Y EQUIPAMIENTO
Sencilla pero práctica
He de reconocer que cuado probé la California standard quedé enamorado, es como una caravana pequeñita, tiene de todo. Pero la versión Beach me parece más polivalente, es más económica, ligera y resuelve la papeleta de dormir cómodamente sin problemas. Ahora con la versión de techo elevable, todavía mejor.
La California Beach no presenta el clásico puesto de conducción 'furgonetero', el volante no tiene un diámetro desorbitado no está muy tumbado. Pero sí podemos disfrutar de un cómodo viaje gracias a un puesto de conducción muy elevado, con las piernas relajadas por la amplia diferencia de altura entre el suelo y la banqueta del asiento, con dos apoyabrazos regulables en altura para cada asiento y con una enorme visibilidad por las generosas dimensiones del parabrisas.
Los mandos son similares en muchos casos a los de los turismos de la marca y están bien situados. Los acabados son buenos y los materiales empleados, aunque buscan la practicidad más que el lujo, presentan calidad.
El equipamiento de serie incluye aire acondicionado, radio-CD con MP3, elevalunas y retrovisores eléctricos, cierre centralizado¿ Lo mismo que podemos encontrar en un turismo, atrás quedaron las rudas furgonetas peladas de equipamiento. La unidad probada además cuenta con ciertas opciones como climatizador, control de velocidad y ordenador de a bordo.
Pero lo llamativo de la California está detrás de los asientos delanteros. Ahí encontramos un asiento corrido para dos personas (ya podía ser de tres) que se convierte en cama junto con un suplemento anclado al maletero. Además, en la parte izquierda de este asiento hay un cofre que también pasa a formar parte de la cama cuando la montamos. Bajo el asiento encontramos un práctico cajón y hay que destacar que el propio asiento tiene una amplia regulación longitudinal. Los asientos delanteros giran 180 grados y se puede montar una mesa entre éstos y el trasero. Haciendo la función de muebles encontramos dos mochilas de tela que se cuelgan en unas guías en los marcos de las ventanas traseras. Como ves no sólo es coche, también es dormitorio y salón.
La cama de abajo es para dos personas o tres con mucha confianza, pero esta California eleva manualmente su techo (sin esfuerzo gracias a unos potentes amortiguadores) para presentarnos una cama doble con somier de lamas de madera y ventanucos con cremallera en las paredes de tela. El acceso es a lo bruto, pisando sobre los asientos delanteros y entrando por un hueco similar al del techo solar practicable de cualquier turismo. Los más bajitos seguro que tendrán que pisar sobre los reposabrazos delanteros, no hay problema, con cuidado y apoyando en la parte más próxima al respaldo tienen fuerza de sobra.
Un detalle importante es la calefacción auxiliar de agua programable (opcional) para cuando necesitamos calentar el habitáculo con el motor parado. Se regula mediante un display digital, tiene salidas también por al parte trasera del habitáculo y calienta muy rápido.
Parte del equipamiento de la California Beach son un par de sillas de camping y una mesa plegable, porque no todo es estar dentro del coche. Además, la unidad probada dispone de un práctico toldo que se monta o desmonta en menos de dos minutos y nos permite disfrutar del aire libre protegidos del sol o la lluvia. El portón trasero es más incómodo que la doble puerta a la hora de cargar el vehículo, necesita más espacio libre para su apertura obligándonos a dar un paso atrás y no se puede cargar apoyando los paquetes contra la puerta como sí se hace con la doble puerta. Pero el portón trasero tiene otras ventajas además de la estética, como una mejor visibilidad trasera y que nos protege contra las inclemencias haciendo las funciones de pequeño toldo auxiliar.
Me confieso un enamorado de este modelo, pero tiene sus cosas malas, como todos. El suplemento para la cama resta espacio de carga, su regulación y montaje, al igual que el cofre lateral, es un tanto complicado y el cajón del asiento es de plástico duro y hay que llevarlo lleno o los bultos van golpeando en las curvas y al frenar. Además sólo tiene cuatro plazas, seguro que para la mayoría son más que suficientes, pero sería ideal con ocho plazas transformable también en cama aunque sólo sea para 4 o 5, aumentaría su practicidad enormemente.