09/07/2008
FORD KUGA 2.0 TDCi Titanium: EL SUV COMPACTO DE FORD
La apuesta de Ford en el segmento de los todocamino se centra en el segmento compacto. Gusta estéticamente y su conducción no desmerece. Lo probamos para contarte los pormenores.
PRUEBA/ Iván Solera
MOTOR, PRESTACIONES Y CONSUMO
Suavidad y buenas maneras
El propulsor elegido para dar vida al Ford Kuga es el archi-conocido 2.0 TDCi que montan casi todos los modelos de la marca. Desarrolla una potencia máxima de 136 o 140 CV a 4.000 rpm. Lo de 136 o 140 CV es un dato curioso, pero es que este motor cuenta con tecnología ¿overboost¿. Si pisas el acelerador a fondo, durante unos segundos desarrolla una potencia un poco mayor para facilitar adelantamientos o incorporaciones. Ese extra de potencia son 4 CV y, dependiendo del modelo en el que vaya montado este motor, anuncian una potencia u otra.
El par motor máximo es de 320 Nm a 2.000 rpm y, aunque sobre el papel el comportamiento debería ser similar al que ofrece en el S-Max (por peso y superficie frontal), la verdad es que a bajas revoluciones se muestra más voluntarioso, incluso más que el C-Max que pesa 200 Kg menos. En parte será debido a unos desarrollos algo más cortos, pero seguro que se ha tocado la gestión del motor para que este peso pesado no sea torpe en ciudad (poco más de 1.600 Kg).
El cambio es manual de seis velocidades, con un buen tacto y la palanca situada correctamente. La tracción es integral permanente en esta versión, porque hay otra sólo con tracción delantera.
El Ford Kuga acelera de 0 a 100 en 10,7 segundos y alcanza una velocidad máxima de 180 Km/h. No está mal para su peso y dimensiones.
El consumo homologado se cifra en 8,1 litros en uso urbano, 5,4 en carretera y 6,4 litros en uso combinado. Lógicamente las cifras reales son mayores y, durante la prueba no pude bajarle de 7,5 litros de media. En carretera era algo menor, pero me sorprendió la gran diferencia en consumo con respecto al C-Max, sobre todo en carretera.