12/05/2008
MAZDA 5 2.0 CRTD 143 CV SPORTIVE: EL MONOVOLUMEN ÁGIL
Aparentemente el Mazda 5 actual es muy similar al modelo precedente. Pero no creas que sólo se trata de unas pinceladas estéticas, lo hemos probado en profundidad para contarte estos cambios.
PRUEBA/ Iván Solera
MOTOR, PRESTACIONES Y CONSUMO
Buena potencia y buenos consumos
El propulsor de esta versión del Mazda 5 es un cuatro cilindros Diesel de dos litros de capacidad con common-rail y 16 válvulas. Es el mismo que montan otros modelos de la marca y me ha sorprendido su comportamiento. Lo había probado en el Mazda 3 y pecaba de escasa potencia en bajos para luego entregar la potencia de golpe. En este caso ha ganado en bajos y en suavidad, más acorde con el carácter familiar de este modelo. Desarrolla una potencia máxima de 143 CV a 3.500 rpm y un par motor de 360 Nm a 2.000 rpm, cifras que se antojan más que suficientes para mover con soltura los 1.653 Kg de peso en vacío del Mazda más toda la carga que le metamos.
El cambio es manual de seis velocidades. La palanca está situada en el salpicadero para ganar espacio útil y, de paso, acercarla al volante al máximo. Es cómodo pero el tacto es un poco tosco, aunque no impreciso.
El Mazda 5 Diesel acelera de 0 a 100 en 11 segundos y consigue una velocidad máxima de 196 Km/h, buenas cifras para sus dimensiones y peso. Los consumos son más reducidos de lo esperado, consiguiendo un consumo medio de 6,5 litros a los cien comprobado en condiciones reales y no pasando de los 7,5 litros en ciudad.