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14/02/2008

MINI CLUBMAN COOPER: UN POCO MÁS

El Mini Clubman es perfecto para esos amantes del Mini que necesitan un poco más. Un poco más de maletero, un poco más de habitabilidad o un poco más de exclusividad.

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PRUEBA/ Iván Solera

  • Introducción y diseño.
  • Habitáculo y equipamiento.
  • Motor y prestaciones.
  • Comportamiento.



    HABITÁCULO Y EQUIPAMIENTO

    Parecido pero más grande
    La parte delantera del habitáculo del Clubman es la misma que en las versiones normales. Es espacioso, la postura de conducción es correcta, el volante se regula en profundidad y altura mientras que el asiento del conductor también tiene regulación de altura. Los asientos delanteros son cómodos y sujetan bien el cuerpo, pero la regulación de la inclinación del respaldo sigue siendo por palanca -lo que no permite una regulación milimétrica- y carece de ajuste lumbar.

    Las plazas traseras son un poco más amplias y el acceso a éstas mejora notablemente si se realiza por el lateral derecho. Es ahí donde encontramos una portezuela con apertura invertida con respecto a las puertas delanteras y que sólo se abre desde el interior y si la puerta del acompañante está abierta. No es tan cómodo como si tuviese puertas traseras convencionales, pero sí facilita mucho la maniobra.

    Aunque las plazas traseras han ganado en amplitud, hay que tener en cuenta que sigue siendo un urbano y el espacio para las piernas es reducido. No pasa lo mismo con la altura libre, que mejora bastante y, lo que sí que habría mejorado, es poder bajar o abatir las ventanillas traseras. Por cierto, es un cuatro plazas pero se puede pedir con cinco sin incremento del precio.

    El maletero no sólo es más amplio, también más cómodo porque gracias a la doble puerta podemos cargar con más facilidad. El asiento trasero se abate en dos partes simétricas posibilitando la carga de grandes objetos. Es curioso, pero si cuenta con cinco plazas, el reposacabezas central engancha cada pata de anclaje en un respaldo. Esto hace que para abatir una mitad haya que desmontar este reposacabezas.

    El equipamiento incluye casi todo lo que podemos esperar de un vehículo de esta talla y caché ¿hablamos de un coche pequeño de 21.000 euros-. Digo casi todo porque eché de menos el climatizador automático (tiene aire acondicionado), lector de MP3 y el ordenador de a bordo es opcional.

    El diseño interior del Mini es joven y divertido, aunque no estoy de acuerdo en la posición del mega-velocímetro por mucho que recuerde al antiguo Mini. Lo digo porque es difícil su lectura y, si tenemos ordenador de a bordo, en la pantalla tras el volante podemos seleccionar la velocidad instantánea pero los gráficos son muy pequeños.

    Los acabados no reflejan lo que hay que pagar por este coche, hay mezcla de buenos materiales con plásticos duros y, al tacto, podemos ver como hay piezas que se mueven un poco, lo que hace esperar futuros ruiditos con el paso de los kilómetros.

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