12/02/2008
DETAILING: EL PLACER DE UN COCHE IMPOLUTO
Si disfrutas viendo tu coche bien limpio y brillante como el primer día tienes que conocer el Detailing o Detallado. Descubrirás productos y técnicas para que tu coche luzca incluso mejor que cuando lo compraste.
REPORTAJE/ Iván Solera
MANOS A LA OBRA
Lavado y secado
El coche elegido tiene casi tres años y nunca ha recibido ningún tratamiento en la pintura. Empezamos por un lavado a mano con un champú específico para coches y un guante que recoge muchísima agua y protege la pintura de minúsculos arañazos al frotar. Pero lo primero es darle caña a una de las partes más sucias de un coche, las ruedas. Con un cepillo para limpiar las llantas podemos limpiarlas por completo (exterior y la garganta de la llanta) sin dañarnos las manos. Cómodo y efectivo.
Pasamos a la carrocería. El guante elegido es impermeable así que durante todo el lavado podemos tener la mano seca. Pero lo mejor es que coge gran cantidad de agua que al frotar va liberando, es muy suave y se adapta fácilmente a las diferentes formas y superficies. Sólo con esto ya estamos garantizando que la pintura no sufre en cada lavado, no como sucede con los malditos rodillos de los túneles de lavado o, en menor medida, con las mangueras de presión.
Toca secar el coche. Sí, sí, hay que secarlo para que no queden marcas de gotas en la chapa y cristales. Parece una tarea dura, y si lo has hecho alguna vez a base de bayeta tipo spontex o algo así sabrás que es bastante trabajoso. Pero con una toalla de microfibra el cuento cambia de manera radical. Sólo con apoyarla en la superficie de chapa o cristal y deslizándola sin presionar, el agua desaparece por completo.
El primer paso ya está hecho y sólo nos ha llevado un ratillo. El resultado habla por sí mismo, el coche está infinitamente más limpio que si lo lavamos con máquina, lanzas de presión o simplemente no lo secamos.
Con un lavado, secado y una pasadita a los neumáticos con un protector para las gomas ya tenemos el coche listo... pero si quieres, aún hay más.
Descontaminar
Este es uno de los pasos que más me fascinó. Resulta que en la superficie del barniz que recubre la pintura de todos los coches, se va incrustando contaminación. O lo que es lo mismo, mosquitos, obsequios de pájaros, arena, partículas de los escapes, sal de la carretera, etc. Todo eso hace que la superficie se haga más rugosa y la pintura pierda brillo.
Para eliminar todo esto existen unas barritas descontaminantes llamadas Clay Bar que parecen un simple pegote de plastilina pero limpian la superficie de toda esa contaminación que te contaba.
Al lío, se echa un lubricante sobre la superficie a tratar y se pasa la Clay Bar sin hacer fuerza. Al principio no desliza porque está recogiendo toda la contaminación adherida, pero a la segunda o tercera pasada parece que corre sola.
Tras limpiar la superficie con una toalla de microfibra comprobamos el resultado. A la vista no se nota mucho, pero si pasas suavemente la parte superior del dedo por una parte descontaminada verás como está suave, suave y si lo haces por otra zona sin descontaminar notarás la rugosidad.