02/01/2008
SAAB 9.3 SPORT HATCH 2.8T AERO: FAMILIAR CON CARÁCTER
No serán muchos los que se decanten por una berlina con carrocería familiar con motor de gasolina y 250 CV, pero los que lo hagan tienen en el Saab 9.3 Sport Hatch una opción más exclusiva que las típicas alemanas.
PRUEBA/ Iván Solera
MOTOR, PRESTACIONES Y CONSUMO
Listo para despegue
Un V6 de gasolina con cuatro válvulas por cilindro, 2.792 cc y turboalimentado... esto promete. Y tanto que promete, desarrolla una potencia máxima de 250 CV a 5.500 rpm, con un par máximo de 350 Nm a 4.500 rpm.
Vale, y eso traducido en palabras para que todo el mundo entienda ¿qué es? Pues un pedazo de motor que empuja como un animal pegándote al asiento como cuando un avión despega. Y es que los grandes propulsores atmosféricos tienen su puntillo, pero la patada del turbo mola un montón.
La unidad probada lleva el cambio automático opcional de seis velocidades con modo sport y secuencial. Para cambiar marchas de forma manual puedes hacerlo desde la palanca o desde unas levas situadas en el volante, sobre los radios superiores. Sí, sí, el accionamiento de estas levas se hace con los pulgares desde la parte frontal del volante y no con el índice o el pulgar por detrás de éste como suele ser habitual, ya te dije que el Saab es diferente.
En modo automático del funcionamiento es agradable si buscas una conducción relajada, pero personalmente los cambios de marcha se me antojan algo lentos y da la sensación de 'tirar de embrague' en exceso. En modo manual es más directo en los cambios de marcha, pero sigue siendo más lento que un cambio DSG del Grupo VW.
Este familiar alcanza una velocidad máxima de 245 Km/h, perfecto para llevar a la familia de un lado a otro de Alemania en un pis-pas circulando por sus autopistas sin límites de velocidad. Pero en España lo tenemos más chungo y tendremos que abusar del control de velocidad para no pasarnos y decir esa famosa frase de 'la he cagao' después de que nos hagan un retrato de los caros con retirada de puntos y todo. Pero nadie nos puede quitar el disfrute de comprobar como el 9.3 acelera de 0 a 100 en sólo 7,3 segundos, más rápido que muchos deportivos.
Aunque no creas que esto es 'de gratis', los 250 caballos del Saab necesitan beber y mucho. La marca ununcia un consumo combinado de 10,2 litros a los cien, algo que se aleja bastante de la realidad. Circulando sin cometer ni un solo exceso pasa los 14 litros a los cien mezclando ciudad y carretera. En carretera para bajarle de 11 no podemos rebasar la velocidad máxima permitida y si pasamos mucho rato en ciudad veremos grotescas cifras cercanas a los 17 litros a los cien. Pero es que el Aero anda mucho, y eso hay que pagarlo.