08/11/2007
AUDI S3: RADICALIDAD SIN ESTRIDENCIAS
El Audi S3 es todo un deportivo con una discreta estética, perfecto para los que disfrutan con la conducción deportiva pero no quieren un coche excesivamente llamativo. 265 CV... ¿te atreves con ellos?
PRUEBA/ Iván Solera
COMPORTAMIENTO
Fácil, efectivo y rapidísimo
El título lo dice todo. El S3 sorprende por lo rápido que es y, a la vez, por lo fácil que se conduce. ¿Que no tenemos más remedio que meternos en ciudad y aguantar un atasco mañanero? Pues no hay problema, acariciando el acelerador sale sin problemas a cualquier régimen que supere por poco el ralentí. Si nos toca pasar por el hiper para hacer la compra tenemos maletero de sobra, no como con los coupés que, o juegas al Tetris con las bolsas para que entren en el maletero o te pones a dieta y compras menos cosas.
¿Que nos ha salido un viajecito? Pues lo mejor es que 'tires' de control de crucero para evitar sustos con los radares y ahorrar unos cuantos litros de gasolina para cuando lleguen las curvas. ¡Ah! Si vas de viaje reserva con antelación una sesión de masaje en el hotel de destino porque la espalda y los riñones van a llegar fatigados.
No nos engañemos, ante la fachada de compacto polivalente del S3 se esconde una máquina de hacer curvas. Para eso se ha diseñado y para eso hay que usarlo. Imagínate a ritmo alegre por una carretera de montaña y un paisaje precioso. ¡O mejor! Imagínate las 'peazo' de tandas que te puedes pegar en circuito con semejante aparato, sí, con ese que luego llevarás al curro todos los días.
La tracción integral del S3 es su gran aliada. Gracias a ella y a una puesta a punto del bastidor para aguantar semejante caballería el S3 aborda las curvas con total aplomo y precisión aunque la velocidad te corte la respiración. La dirección tiene el tacto típico de la marca pero en este caso se siente un poco más dura y rápida, perfecta. Inclina muy, muy poco, frena una barbaridad sin mostrar síntomas de fatiga ante un uso intensivo, los asientos sujetan el cuerpo a la perfección y te transmite una sensación de seguridad en los apoyos muy elevada.
Si forzamos la situación descubriremos un comportamiento subvirador, tiende a abrir la trayectoria deslizando del eje delantero. Pero es fácil soltar la trasera para cerrar el giro y meterle por donde queremos.
Lo mejor es que si el paso por curva es rápido, más rápidas son las transiciones entre curvas. El 2.0 empuja de tal manera que sentimos como toda la espalda y la nuca se pegan contra el respaldo del asiento y, antes de que te quieras dar cuenta, ya estás entrando en la siguiente curva.
El S3 es de esos coches que te encandilan por su facilidad de conducción y altas prestaciones, pero además es apto (aunque no recomendable) para una conducción diaria por la nobleza de su propulsor en la zona baja y media del cuentavueltas.