11/10/2007
MAZDA CX-7: DEPORTIVO DE ALTURA
El Mazda CX-7 se presenta como la opción más deportiva entre los todocamino, sin grandes cualidades offroad pero con un comportamiento en carretera cercano al de un deportivo
PRUEBA/ Iván Solera
HABITÁCULO Y EQUIPAMIENTO
Cómodo y equipado
El aspecto deportivo del exterior del Mazda CX-7 se traslada al interior en el moderno diseño del salpicadero y la postura de conducción, por lo demás mantiene las características típicas que han dado éxito a los todocamino: espacio interior, postura elevada y comodidad de marcha. Los acabados y materiales se encuentran a la altura aunque, como buen japonés, siempre aparece algún plástico por ahí mejorable, nada relevante en este caso.
Como te digo, la postura de conducción es buena, con el pequeño volante muy vertical y todos los mandos en el sitio donde esperas que estén. El asiento del conductor tiene regulación longitudinal, de altura y de inclinación del respaldo eléctricas, el ajuste lumbar es manual. El volante se regula en altura pero no en profundidad, un defecto que no perdono y más teniendo en cuenta que hoy en día hasta muchos urbanos tienen este tipo de regulación.
La altura disponible en las plazas delanteras es justita para 1,85 metros de altura por culpa del techo solar que resta unos centímetros muy valiosos. En la presentación del modelo tuvo ocasión de probar una unidad sin este techo y tenía espacio de sobra. Las plazas traseras sí tienen una gran altura disponible, en parte porque la banqueta queda un poco baja, pero bien. Por anchura y espacio para las piernas tampoco habrá queja de los pasajeros de esta fila de asientos, excepto si son tres adultos, entonces el del centro tendrá que lidiar con unas formas del asiento nada favorables.
El maletero tiene una capacidad de 455 litros, con suelo plano y una línea de carga bastante baja. La rueda de repuesto es de emergencia y va situada en la parte baja del maletero, así que mejor no pinchar en medio del campo y menos si llevas el maletero cargado. Los respaldos traseros se abaten con un dedo gracias al sistema Karakuri que consiste en unos tiradores situados en el interior de los pasos de rueda traseros, dentro del maletero. Accionas una de ellas y el respaldo se abate él solito dejando una superficie de carga plana, ¡punto para el CX-7!
El CX-7 en España sólo se comercializa con una motorización y un acabado, el Sportive. No hay opciones y la verdad es que casi no las necesita, viene de serie con todo o casi todo lo que podamos desear y necesitar, hasta el techo practicable y la pintura metalizada. Te cuento lo más reseñable: Climatizador, tapicería de cuero, techo solar eléctrico, faros de Xenon, sensor de luces y lluvia, asientos delanteros calefactados, control de crucero, tarjeta inteligente (sin llave) y sistema de sonido BOSE con nueve altavoces, MP3 y cargador de CD¿s. ¿Qué hecho en falta? La ya comentada regulación en profundidad del volante, retrovisores con plegado eléctrico y sensores traseros de aparcamiento (disponibles como accesorio postventa).