10/09/2007
DACIA LOGAN BREAK 1.5 DCi: VACACIONES ECONÓMICAS
Desde la llegada a España del Dacia Logan la mayor parte de comentarios se refieren a él como un segundo coche. Convencido de las aptitudes de este modelo y más aún de la carrocería familiar, me llevé el Logan de vacaciones para demostrar que es perfectamente válido... ¿o no?
PRUEBA/ Iván Solera
Volvemos a casa, el viaje sin problemas a un ritmo similar al del viaje de ida pero encontramos menos tráfico y ahorramos un poco de tiempo. Durante este trayecto el consumo medio marcado por el ordenador sube hasta los 6,6 litros. Pero todavía no está todo perdido porque nos quedan por lo menos otros 500 kilómetros de prueba.
Recorremos unos 50 kilómetros por ciudad y comprobamos que en este medio el Logan se mueve sin problemas. Bueno, hay que tener una pequeña precaución en los giros muy cerrados y maniobras, la larguísima batalla facilita que subamos la rueda interior trasera por algún que otro bordillo. Nada grave, todo es cuestión de acostumbrarse.
Con el coche sin carga y tres ocupantes cubrimos otros 200 kilómetros de carretera a un ritmo de 140 Km/h aproximadamente y al día siguiente desplegamos la tercera fila de asientos para hacer otros 250 kilómetros más con seis ocupantes.
Con la tercera fila desplegada y los reposacabezas puestos la visibilidad trasera queda muy reducida, a cambio ofrece un espacio interior para los pasajeros de estos asientos mejor que la de muchos monovolúmenes compactos. Con 1,85 metros de altura la cabeza no me toca en el techo, tengo espacio para las piernas, no las llevo excesivamente flexionadas y la anchura es suficiente para dos adultos.
Con todos estos pasajeros a bordo el Logan no muestra problemas de comportamiento, no hay demasiados balanceos, ni cabeceos, la dirección no flota¿ vamos que hasta los 140 Km/h todo está bajo control, a partir de ahí a no merece la pena forzar el ritmo. Gran parte de la culpa de su buen hacer en cargado lo tiene la enorme distancia entre ejes, hace que casi todo el peso caiga sobre ellos y no tras el eje trasero, lo que penalizaría el comportamiento dinámico.
Bueno, se acaban las vacaciones y los kilómetros con el Logan, al final entre unas cosas y otras han sido casi 2.500 kilómetros juntos con un consumo medio total de... ¡Tachán! 6,44 litros de gasoil (aunque el ordenador decía que eran 6,0). Hemos logrado el objetivo, hemos viajado a un ritmo lógico gastando menos de 6,5 litros a los cien, el equipaje ha entrado sin problemas, no hemos sufrido incomodidades y encima hemos podido hacer una excursión seis personas sin necesidad de ir en dos vehículos.
Me da una pena tener que devolver el Logan... ¿Y tú? ¿Todavía lo catalogas como segundo coche o empiezas a mirarlo con otros ojos?