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06/09/2007

FORD C-MAX 2.0 TDCI 136 CV TITANIUM: LA FAMILIA Y ALGO MÁS

De tamaño compacto pero con un gran espacio interior. Este monovolumen guarda unas cuantas sorpresas para ti y tu familia. ¿Te montas?

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PRUEBAS/ Sara Soria

  • Introducción y diseño.
  • Motor y prestaciones.
  • Comportamiento.



    HABITÁCULO Y EQUIPAMIENTO

    El C-Max carga con todo
    Nada más empezar a cargar bultos me llevo la primera sorpresa. ¡Lo que entra en este maletero! Varias maletas, cuna, silla de niño, sombrilla, sillas de playa... Todo perfectamente ordenado gracias a un suelo plano y a su capacidad de carga en altura.

    Además, el portón del C-Max tiene una gran abertura y permite a una persona de cerca de dos metros moverse con comodidad para cargar el equipaje. Un detalle mejorable es la bandeja rígida cubre-equipaje, que se pliega tipo acordeón y ocupa más espacio cuando no se utiliza.

    El nuevo Ford C-Max cuenta con un volumen de maletero de 473 litros hasta la bandeja y de 550 litros si lo cargamos hasta el techo, uno de los más amplios entre los monovolúmenes compactos de cinco plazas sólo superado por modelos de mayor longitud como el C4 Picasso, que cuenta con 500 litros hasta la bandeja, el Altea XL con 532 o el VW Touran con 695 litros.

    Y dependiendo de si necesitamos aún más espacio para guardar cosas o bien preferimos que los pasajeros traseros viajen con más comodidad, el C-Max dispone de una gran modularidad que permite desplazar la banqueta hacia atrás y cambiar la parte trasera de tres a dos plazas, lo que da mayor sensación de espacio y seguridad al alejar a los pasajeros de las puertas. Además, cada uno de los tres asientos traseros se puede reclinar, abatir o quitar totalmente.

    Una vez dentro del nuevo Ford C-Max, lo primero que apreciamos es la ventaja de los coches altos, ya que apenas hay que agacharse para entrar. A esto se añade que la banqueta del asiento del conductor está situada por encima de un turismo convencional, lo que proporciona una gran visibilidad, además de una posición más natural y cómoda para devorar kilómetros sin fatigarnos.

    Espacioso y muy cómodo
    La posición de conducción es muy cómoda y tiene todos los mandos importantes al alcance del conductor. Éste pronto se encuentra como en su casa gracias a un asiento envolvente, con regulación lumbar, en profundidad, altura e inclinación (reglajes que también lleva el asiento del acompañante), y con un gran respaldo que cubre la espalda de personas de gran altura. El volante se regula en altura y profundidad. También hay que decir que la inclinación de éste es un poco excesiva para mi gusto, pero cuenta con un tacto agradable, un tamaño reducido y un diseño bastante atractivo.

    Una vez acomodada empiezo a toquetear los mandos y a estudiar con más detalle las diferencias de diseño interior con respecto al anterior modelo. Los cambios no son abismales pero sí le dan un aspecto más moderno y atractivo. Destacan los nuevos paneles en las puertas con nuevos mandos y apoyabrazos, una consola central con formas redondeadas que incluye unos mandos del climatizador y de la radio más vistosos e intuitivos y detalles en aluminio en el salpicadero, consola central, freno de mano, volante, tiradores y manetas de apertura.

    También encontramos nuevos huecos en las puertas del conductor y acompañante (espacios que no pueden disfrutar los pasajeros traseros) y una nueva guantera en la parte superior del salpicadero.

    La instrumentación es aceptable pero el tamaño de la pantalla del ordenador de a bordo se queda un poco escaso y echamos en falta que ofrezca memoria para dos recorridos y tiempo de viaje. Otro detalle es que en los modelos que no llevan instalado en opción el navegador se puede apreciar una zona recuadrada entre los relojes que nos hace pensar que ahí falta algo.

    Como punto negativo me llamó la atención que el espejo interior para vigilar a los pasajeros traseros -especialmente a los niños ¡claro está!- resulta inútil ya que no tiene regulación y en la única posición posible enfoca hacia los ocupantes delanteros, por lo que hay que recurrir a alguna técnica artesanal que haga tope hasta la posición adecuada, como poner un paquete de clinex.
    Otro detalle negativo es que las puertas no se cierran automáticamente cuando el vehículo se pone en marcha y hay que accionar manualmente una palanca que hay sobre las manetas de las puertas.

    Si optas por el acabado Titanium del coche protagonista de nuestra prueba disfrutarás de elementos como la dirección asistida con control eléctrico y endurecimiento progresivo en función de la velocidad, seis airbags, sensores de aparcamiento trasero, climatizador dual o encendido automático de las luces, entre otros. Además, como extras, este modelo equipa cristales tintados, sensores de aparcamiento delantero, radio Sony con lector de CD y Mp3, suspensión deportiva, faros de xenon, ESP y techo panorámico.

    En general el aspecto del nuevo C-Max es bastante bueno gracias a la utilización de unos materiales de tacto suave que transmiten calidad.

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