imagen

08/08/2007

FORD MONDEO 2.5i y 2.0 TDCi TITANIUM X: EL SÚPER-MONDEO

Al Mondeo le tocaba renovarse... ¡y cómo lo ha hecho! La nueva berlina de Ford presenta un aspecto muy moderno y elegante, un interior amplio y un comportamiento dinámico mejorado. Probamos las versiones más potentes Diesel y gasolina.

Subir fuenteBajar fuente

PRUEBA/ Iván Solera

  • Introducción y diseño.
  • Motor y prestaciones.
  • Comportamiento.



    HABITÁCULO Y EQUIPAMIENTO

    Alta costura
    Si el exterior del Mondeo ha ganado puntos, con el interior los de Ford han echado el resto. Llega a rozar la calidad del segmento premium, en algunas cosas supera a algunos de esos 'elegidos' pero en otras no llega.

    El aspecto ha sido muy cuidado y más en la versión que nos ocupa, la Titanium X. El salpicadero está realizado en un material gomoso, blando al tacto y muy agradable. Las inserciones de esta versión son en color aluminio, así como la consola central y detalles del volante. Lo que no cuadra es la prolongación de la consola hacia abajo. El material que se ha empleado tiene un acabado cromado oscuro que no 'pega' con nada en el habitáculo, bueno sí, con los marcos de los aireadores, esos que reflejan sus brillos en los retrovisores exteriores.

    Se ha trabajado en la sensación de calidad que se debe percibir a los mandos del Mondeo y se ha hecho bien. Si nos ponemos muy 'tiquismiquis' podemos decir que los plásticos de la parte baja del salpicadero son de una calidad sensiblemente inferior al resto, pero ya es ser demasiado pijotero.

    El cuadro de instrumentos está compuesto por dos grandes esferas unidas entre sí por una mega-pantalla multifunción. Es muy llamativa, con multitud de funciones, manejo desde el volante, diferentes conjuntos de colores... pero tiene un manejo un poco engorroso que resta atención a la conducción. Por ejemplo, el ordenador de a bordo sólo muestra uno de los cálculos y si queremos cambiar de vista hay que hacer, al menos tres pulsaciones. Es cierto que los mandos del volante son muy cómodos, intuitivos y con un tacto de 'coche caro' que encandila, pero mejor toquetear lo mínimo mostrando más opciones o facilitando el paso de una a otra.

    Hablando del volante, se regula en altura y profundidad, así como el asiento del conductor que además también tiene regulación lumbar, por cierto, la regulación en altura es eléctrica. La postura de conducción queda un poco elevada incluso con el asiento abajo del todo, algo que a los más altos les perjudica un poco al perder sensación de espacio. Los asientos tienen tapicería mixta en cuero y alcántara, son cómodos y sujetan el cuerpo correctamente para las aspiraciones del vehículo. Mejorarían con un respaldo más alto y mayor sujeción de la parte alta de la espalda.

    Las plazas traseras tienen espacio para las piernas de sobra, suficiente anchura para tres adultos y altura para alojar a pasajeros de hasta 1,80 metros de estatura. El maletero tiene una capacidad de 500 litros con todas las ventajas e inconvenientes del portón trasero, aunque a mi juicio tiene más ventajas.

    El equipamiento de serie en al versión Titanium X tiene prácticamente de todo, para eso es la más alta de la gama. Incluye asientos deportivos con tapicería mixta y calefactables, faros adaptativos, llantas de 18 pulgadas, retrovisores abatibles, llave manos libres, control de velocidad, clima bizona y un largo etcétera. Lo que no acabo de entender es la ventaja que significa el arranque sin llave en un coche en el que hay que sacar el mando del bolsillo para abrir las puertas, porque ya que estás, arrancas con la llave ¿no? Al final lo que pasa es que sacas el mando, abres las puertas, te subes al coche y no sabes dónde dejar el dichoso mando porque ya te has sentado y no te entra en el bolsillo del pantalón.

  • publicidad
    Galería
    fintable