16/03/2007
VOLKSWAGEN POLO GTi: ¿QUIERES JUGAR?
El Polo GTi es uno de esos coches que te hacen disfrutar de los desplazamientos. Totalmente útil para un uso diario y demoledor en los tramos de montaña, así es este Polo.
PRUEBA/ Iván Solera
COMPORTAMIENTO
Maaadre mía
Si te tengo que decir en una palabra lo que me parece este Polo no tengo que pensar mucho: DIVERTIDO. La combinación de su escaso peso, potencia rabiosa y un chasis que acepta todo con agrado y te deja hacer, es perfecta.
Si tienes que usar el Polo por ciudad lo mejor es tomárselo con calma y no apretar mucho el acelerador, gracias a sus bajos podemos ir en marchas largas y a puntita de gas. Mejor ahorrar combustible para cuando lleguen las curvas.
En autopista el sonido del motor resulta elevado y va algo revolucionado. Además los baches y badenes se dejan notar... la suspensión deportiva es lo que tiene, haber elegido otro Polo menos radical. Tampoco quiero decir con esto que no se pueda viajar con el GTi, no es una tabla, pero es más incómodo que el resto de la gama.
Lo bonito llega cuando sales de la ciudad, dejas atrás la aguda ronquera del 1.8 a bajas vueltas y te vas directo al tramo ese de curvas del que hablábamos antes. Madre mía, creo que es de lo más divertido que he probado con tracción delantera. Y encima es fácil, 'no te digo ná'.
Los asientos sujetan bien el cuerpo, el motor empuja como un loco y con lo poco que pesa frena en muy pocos metros. El paso por curva es de los que quitan el hipo y a la salida de los giros (si no pisamos el gas a saco) nos pegamos de nuevo al asiento. Si aceleramos de golpe en pleno apoyo aparecen grandes pérdidas de tracción, y eso que la carrocería inclina muy poco, por eso hay que ser suave con el pie derecho. Si el asfalto no está muy bueno hay que agarrarse al volante con ganas porque yendo rápido es un poco saltarín.
La puesta a punto del chasis es muy buena, digiere bien la potencia, la dirección se muestra muy aplomada, inclina muy poco, las pérdidas de tracción son controlables a pesar de la rabia del propulsor, es noble, predecible, fácil... ¡y se descoloca de atrás! Sí, sí, no es difícil que la trasera se mueva un poco, ¡bien por el Polo! Ya está bien de versiones deportivas que a la mínima tiran de morro. El Polo GTi no te corta el rollo, te deja disfrutar de una conducción rápida incluso con el ESP conectado (permite cierto deslizamiento antes de actuar).
Lo que más me ha gustado del Polo GTi es que te permite disfrutar a tope sin ir muy 'enchufado' y a la vez es muy, muy rápido y apto para un uso diario. Eso sí, si te compras uno, aunque sólo sea de vez en cuando llévale a correr un poco por la montaña, por favor.