REPORTAJE/ J. Daniel Hernandez . FOTOS: Medis Info / Quad&Jet.
Además de todos los puntos que hemos tratado de tocar, siempre hay otras dudas que asolan nuestra mente. Estas pueden ser algunas de ellas, y sus respuestas.
¿Qué inversión inicial hay que hacer?
Esta es una de las cuestiones más complicadas. Evidentemente un quad de 125 cc cuesta menos que uno de 500 cc, y mucho menos que uno de 800 cc, pero se puede quedar muy pequeño rápidamente. Lo ideal es que buena parte de la inversión inicial se destine a probar las distintas opciones en las jornadas de puertas abiertas o en alquilar distintos modelos hasta encontrar el nuestro.
¿Existen cursos de iniciación? ¿Son necesarios?
Sí, pero no en toda la geografía española. Si tienes la posibilidad de apuntarte a uno, es una buena opción ya que te será de gran utilidad. Nadie pide que nos convirtamos en los próximos Ullastres o Warnia, pero por lo menos que podamos empezar a montar con cierta seguridad y con las nociones básicas bien aprendidas.
¿Por qué no hay deportivos con suspensión trasera independiente?
Aunque no es la opción más extendida entre las marcas, sí que los hay. Polaris tiene el Outlaw, que lleva el sistema IRS patentado de la marca. Además el futuro parece vinculado a suspensiones traseras independientes en todos los quads, pero puede que todavía le quede mucha vida al eje rígido. El principal motivo, dentro de los quads que no son de competición, es el coste, mucho menor que el de la suspensión independiente.
Para los quads de competición podríamos aferrarnos a distintas teorías que dicen que el paso por curva, derrapando, es mayor con un eje rígido, que la pérdida de potencia con un diferencial es mayor que con la transmisión por cadena... Lo cierto es que tiene que ver con dos factores: el peso, es mucho más ligero el eje rígido; y la sencillez mecánica y de mantenimiento, también mucho más sencilla que en la suspensión independiente. Hoy en día si quisiésemos igualar en peso un eje rígido y una suspensión independiente tendríamos que incluir materiales muy caros y complicados, como el titanio y el carbono, algo delicados para elementos como las suspensiones.
¿El mejor consejo?
La prudencia, ese es el mejor consejo que se puede dar. Nuestra prudencia a la hora de circular es lo único que puede salvarnos de una caída, de un fuerte golpe. A casi todo el mundo le puede gustar ir rápido, ir buscando el límite, pegar ese salto tan impresionante, pero debemos ser plenamente conscientes de nuestros límites, no tratar de superarlos más que con la práctica y con tiempo. Los quads no son un juguete y la mejor forma de evitar desgracias es que, cuando nos enfundemos el casco y pongamos en marcha nuestro flamante quad, dejemos que sea la prudencia la que nos guíe sobre el terreno.