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23/02/2007

FORD S-MAX Y GALAXY 2.0 TDCi: DOS CONCEPTOS DE MONOVOLUMEN

Ford nos propone sobre la misma base dos conceptos diferentes para disfrutar de las bondades de un monovolumen. El Galaxy ofrece una amplitud tremenda, mientras que el S-Max juega una baza más deportiva. ¿Cuál es tu tipo?

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PRUEBA/ Iván Solera

  • Introducción y diseño.
  • Motor y prestaciones.
  • Comportamiento.



    HABITÁCULO Y EQUIPAMIENTO

    Diseño y comodidad
    Los interiores del Galaxy y el S-Max son muy similares, la diferencia principal es el espacio. En el Galaxy tres adultos se encuentran a sus anchas en la fila intermedia de asientos y dos pueden hacer un buen puñado de kilómetros en la última fila sin grandes problemas. Por el contrario en el S-Max los pasajeros de la fila central cuentan con menos altura (aunque suficiente) y, si tiene siete plazas, las dos últimas son auxiliares.

    El maletero del Galaxy tiene una capacidad mínima de 308 litros con la tercera fila de asientos desplegada, 830 en configuración cinco plazas y 2.325 litros con las dos filas traseras plegadas. El S-Max tiene un poco menos de capacidad por su menor altura y por su trasera más recortada. Con cinco plazas tiene una capacidad de 854 litros, esta cifra será menor si montamos la tercera fila de asientos opcional. Tres detalles a mejorar: el suelo del maletero está por encima de la línea de la boca de carga y hace una pequeña rampa (en S-Max con siete plazas y Galaxy), por lo que los bultos pequeños se caen al abrir el portón. No hay hueco para guardar la esterilla que cubre la carga cuando la desmontamos y siempre acaba tirada por el suelo de la segunda fila de asientos. Y por último, llevan un ingenioso sistema de tapas para cubrir los huecos dejados por los asientos que se fijan con unos enganches muy débiles que en ambas unidades ya se habían estropeado, imagino que lo corregirán.

    Por lo demás todo son semejanzas: interiores, cuadro de mandos, postura de conducción¿ pero vayamos por partes. El salpicadero de moderno diseño tiene dos partes bien diferenciadas: la superior con materiales más que agradables a la vista y al tacto y la inferior. Esta última es la que va desde más o menos la altura de las rodillas hacia abajo. El material empleado es un plástico duro en color negro de una calidad sensiblemente inferior al empleado en el resto del habitáculo, pero bueno, no es nada grave. Las inserciones del salpicadero y puertas dependen de las versiones, en este caso las del Galaxy las llevaba en madera oscura, mientras que en el S-Max que probamos eran de aluminio.

    La consola central se presenta en color gris claro que simula aluminio, dando un toque de modernidad y deportividad al interior. El cuadro se compone de dos grandes relojes con muy buena lectura y una pantalla multifunción situada entre ellos. Hay que destacar que para tratarse de vehículos familiares con carrocería monovolumen la verdad es que hay pocos huecos portaobjetos.

    La postura de conducción de estos dos gigantes merece un montón de halagos asiento del conductor tiene todo tipo de reglajes (el de altura eléctrico), la altura libre es muy amplia (más en el Galaxy) y el volante se regula en altura y en profundidad. Los pedales quedan en el sitio esperado, aunque si nos ponemos a buscarle las cosquillas, los más altos pediríamos que estuviesen unos centímetros más alejados. El volante tiene un diámetro contenido y se sitúa muy vertical, el resultado es una postura de conducción similar a la de una berlina pero más elevada y con las piernas más relajadas. Y hablando del volante, si eres de los que les gusta toquetear botoncitos no puedes dejar de probar los pulsadores situados en los dos radios superiores del volante, su tacto es fabuloso. El izquierdo controla el equipo de sonido, el derecho el ordenador de a bordo y otras funciones, además, en la parte interior encontramos los mandos del control de velocidad.

    Las unidades probadas llevan freno de mano eléctrico, algo muy cómodo que evita los olvidos, tanto al ponerlo como al quitarlo. Pero hay que tener una cosa en cuenta, en otros casos con el vehículo en marcha el freno de estacionamiento eléctrico no actúa, en estos Ford sí. Si lo pulsamos de manera accidental sólo engancha momentáneamente y se vuelve a soltar (con el consiguiente susto si vamos a velocidad elevada).

    El S-Max probado tiene acabado Trend, mientras que el Galaxy sólo se comercializa en acabado Guia. El equipamiento del Trend es más que completo, aunque se echa de menos el ESP.

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