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15/02/2007

OPEL MERIVA OPC: ¿TE ENCAJA?

Hoy el concepto del Meriva no es nada nuevo, en el mercado no es el único monovolumen pequeño. Pero con las dosis de deportividad que emana la versión OPC ya es otro cantar. Alta modularidad, espacio interior y prestaciones de deportivo, extraño pero cierto.

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PRUEBA/ Iván Solera

  • Introducción y diseño.
  • Habitáculo y equipamiento.
  • Comportamiento.



    MOTOR, PRESTACIONES Y CONSUMO

    ¿Cuánta potencia dices que quieres?
    ¿Te vale con 180 CV? Yo creo que en un cacharrito como este es más que suficiente ¿no? Haz tus cálculos, unos 1.300 kilos de peso en vacío, cuatro metros de largo, esos frenéticos 180 CV a 5.500 rpm y un par máximo de 230 Nm a partir de 2.200 rpm¿ vaya con la furgonetilla.

    El propulsor es un tetracilíndrico en línea de 1.598 cc, con 16 válvulas y turboalimentado. La banda de vueltas útiles es muy amplia, a bajas vueltas el 1.6 es suave como un gatito, sacando toda su mala leche cuando la aguja del tacómetro busca la verticalidad. La caja de cambios es manual de seis velocidades. La palanca es corta y está bastante retrasada, dependiendo de la postura al volante el brazo puede tropezar con el respaldo del asiento al engranar 2ª, 4ª y 6ª. El tacto no es exquisito pero por precisión cumple.

    El Meriva recibe este propulsor con agrado y sus cifras así lo demuestran, acelera de 0 a 100 en sólo 8,2 segundos y alcanza una velocidad máxima de 222 Km/h a pesar de su gran frontal. Los consumos homologados son de un optimista que mata, 6,3 litros en carretera, 10,4 en ciudad y 7,8 litros en uso mixto. La verdad es que alternando carretera de montaña con autovías no bajó de 10 litros a los cien, algo nada descabellado para las prestaciones del 'Merivita' pero no tan idílico como esos 6 litrillos que se supone que gasta a 120 Km/h.

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