08/02/2007
SEAT ALTEA XL 1.9 TDi: MÁS ALTEA PARA TODOS
Si pensabas que el Toledo es un Altea alargado, no estás del todo en lo cierto. El Altea XL sí que es un "súper-Altea", con un comportamiento muy similar, más largo... y más capaz.
PRUEBA/ Iván Solera
HABITÁCULO Y EQUIPAMIENTO
Todo atrás
Sí, ya sé que las comparaciones son odiosas, pero con esta prueba me lo vas a permitir porque estos de Seat me lo han puesto en bandeja. No te puedo contar mucho nuevo del interior del XL, básicamente es lo mismo que en el Altea/Toledo. Sí te puedo decir que el acabado de la unidad de pruebas es el Reference (el más básico) pero con algunas mejoras como el ESP, los elevalunas traseros o el volante multifunción. Y no por ser básico es escaso, Seat apuesta por un primer nivel de equipamiento con todas las necesidades básicas cubiertas y otras menos básicas. ¿No me crees? Pues echa un vistazo a las fichas de equipamiento del Reference y a las de la competencia, luego me lo cuentas.
Los detalles que me han llamado la atención en el puesto de conducción del XL son tres y uno de ellos ni siquiera está en el interior: Los retrovisores exteriores son diferentes (más grandes), la luneta trasera está mucho más lejos que en un "Alteita" y la unidad probada lleva navegador TomTom. Éste va situado a la izquierda del cuadro de instrumentos, sobre el salpicadero. Bueno, no exactamente, se han sacado de la manga un extraño apéndice que va anclado al salpicadero y sobre éste se coloca el GPS. Este soporte eleva un poco el navegador para que no haya que desviar la mirada de la carretera en exceso. La verdad es que podían haber cuidado un poco más el detalle porque quedan ciertos huecos en la unión con el salpicadero que sólo sirven para acumular polvo.
A lo que vamos, las plazas delanteras son iguales que las que conocíamos del Altea y Toledo, así que nos toca pasar a atrás para buscar diferencias. Las plazas traseras tienen algo más de altura libre, más espacio para las piernas y hay mesitas tipo avión tras los respaldos de los asientos delanteros. ¿Y el maletero? ¡Hay que ver, 635 litros de capacidad, ahí es nada!. El alargamiento ha dado su fruto, tiene más capacidad que el Toledo. Y es muy cómodo para acoplar la carga, es ancho, plano, con la línea de carga baja. Los asientos traseros son regulables longitudinalmente y los respaldos en inclinación, para variar el espacio de carga en función de las necesidades, y la esterilla superior tiene una guía que permite extenderla o retirarla con una sola mano. Bien por el XL.