28/12/2006
MERCEDES B200 TURBO: CON LA FAMILIA Y A TODO LUJO
Mercedes ha dado el primer paso, el Clase B es el primer monovolumen compacto de una marca premium. A las características comunes de los monovolumen hay que sumarle las bondades típicas de todo Mercedes.
PRUEBA/ Iván Solera
MOTOR, PRESTACIONES Y CONSUMO
Vaya con el familiar
Puestos a probar uno de los Clase B¿ pues el más potente ¿no? El B 200 Turbo monta un cuatro cilindros en línea sobrealimentado que desarrolla una potencia máxima de 193 CV a 5.000 rpm y un par máximo de 280 Nm entre 1.800 y casi 5.000 rpm. Lo curioso es que va colocado en posición transversal y transmite toda su potencia a las ruedas delanteras, curioso al hablar de un Mercedes, claro. El motor es una bomba, sube de vueltas como una exhalación sin importarle mucho el régimen en el que esté.
La unidad probada lleva cambio automático Autotronic de tipo variador continuo y con siete velocidades. En posición automática el funcionamiento es bueno, pero tienes que acostumbrarte a eso de que el motor y las ruedas casi nunca vayan completamente acoplados. El uso secuencial se puede hacer desde la palanca (movimientos laterales) o desde el volante. En la parte de atrás del volante hay dos levas dobles, que si nunca has usado este sistema puede volverte un poco loco al principio. La parte interior de la leva reduce marcha y la exterior inserta una más larga. Hasta ahí todo bien, pero cuando intentas hacer cambios imposibles, como meter la 7ª a 30 por hora, salta a la posición automática. A los pocos kilómetros es sencillo, pero los cambios son un poco lentos.
Las prestaciones del 200 Turbo no son nada despreciables, acelera de 0 a 100 en sólo 7,6 segundos y alcanza una velocidad máxima de 225 Km/h¿ y eso que es un monovolumen. El consumo medio homologado se cifra en 8 litros a los cien, en circunstancias reales los 11 y 12 litros son algo normal si entramos mucho en ciudad. En carretera a ritmo medio sí nos podemos acercar a los ocho litros.