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24/10/2006

NISSAN NOTE 1.6i TEKNA: OPTIMIZACIÓN DEL ESPACIO

Con sólo cuatro metros de largo el Note ofrece un espacio interior magnífico. Ideal como urbano capaz o incluso como todo uso, el Note no se asusta si tiene que hacerse un viajecito.

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PRUEBA/ Iván Solera

  • Introducción y diseño.
  • Motor y prestaciones.
  • Comportamiento.



    HABITÁCULO Y EQUIPAMIENTO

    Bien aprovechado
    Si algo hay que destacar del interior del Note es su amplitud, parece increíble lo que le cunden los centímetros al pequeño Nissan. Las plazas delanteras son altas, pero el espacio al techo es más que suficiente. Lo único que entorpece es la consola central, en la que siempre apoyas la pierna derecha. Los asientos son cómodos, pero el mullido es demasiado blando para viajes largos y la sujeción lateral no es muy buena. El volante sólo se regula en altura y está bastante inclinado. El aspecto general de los materiales es bueno, con plásticos de diferentes durezas y tonos. El cuadro de relojes tiene una lectura sencilla, con el fondo en blanco y dígitos de buen tamaño, eso sí, se echa en falta un reloj de temperatura del motor.

    Los mandos se sitúan tan agrupados que parece que ¿lleva pocas cosas¿, los amantes de los botoncitos lo van a pasar mal. Me explico, en la consola central sólo encontramos la climatización, más arriba, sobre el salpicadero, el equipo de sonido y el resto tras el volante o en palancas. Todo reducido para ocupar el mínimo espacio y poder ofrecer infinidad de huecos portaobjetos, incluso la banqueta del asiento del acompañante se abate y deja un amplio cajón.

    Las plazas traseras son sencillamente espectaculares, con la banqueta alta para no flexionar mucho las piernas, mucho espacio para las rodillas (con el asiento en posición media) y para la cabeza (con 1,85 m. sobran cuatro dedos de distancia al techo). La anchura no es para tirar cohetes, tres adultos van justos, pero como el suelo es muy plano y el asiento también, es más cómodo de lo normal.

    El maletero tiene una capacidad variable dependiendo de la situación del asiento trasero, que se desliza longitudinalmente para mejorar el espacio de la carga o del habitáculo. La mínima es de 280 litros, si deslizamos el asiento hasta su posición más adelantada cubica 437 litros y, además, siempre podremos abatir asientos si las circunstancias lo requieren. El espacio de carga es muy vertical y, para facilitar el apilamiento del equipaje, cuenta con unas planchas de material plástico que lo dividen en dos alturas. Estos separadores también sirven para transportar algún objeto no muy limpio, basta con darles la vuelta y poner la parte tapizada hacia abajo, así la suciedad queda en la cara plástica que es fácil de limpiar. Lo han pensado todo.

    El equipamiento en el acabado Tekna (el más equipado) es completísimo, con volante de cuero con mandos para el equipo de sonio, radio-CD con cargador, faros y limpias automáticos, retrovisores eléctricos, cierre centralizado con mando a distancia y arranque sin llave, climatizador y ESP, eso sí, con cambio manual, no con automático que no lo puede llevar ni como opción.

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