28/05/2004

ALCOHOLEMIA: ¿QUÉ PASA SI ME NIEGO A SOPLAR?

Negarse a soplar en un control de alcoholemia puede conllevar importantes problemas con la justicia, ya que esta conducta está tipificada como delito de desobediencia grave en el Código Penal con condenas de un máximo de un año de prisión. El alcohol y el volante no son compatibles. ¡No te arriesgues!

Seguridad Vial - SEGURIDAD VIAL/ Bárbara Maregil

Subir fuenteBajar fuente

Conducir bajo los efectos del alcohol trae consecuencias muy graves, ya que el Código Penal prevé retiradas de entre uno y cuatro años del carné y una multa que suele ser bastante cuantiosa.

Y es que, según Multauto, compañía de servicios jurídicos al automovilista, hay muchos conductores que desconocen las consecuencias de dar positivo en una prueba de alcoholemia o negarse a realizarla. En este último caso, cuando un conductor se niega a soplar en un control, puede pasar hasta un año en la cárcel.

Si no soplas...
Así, según el artículo 380 del Código Penal, negarse a pasar la prueba de alcoholemia está tipificado como delito de desobediencia grave, con penas que van de 6 meses a 1 año de prisión.

A esto hay que añadir que negarse a hacer el control de alcoholemia no evita necesariamente la condena por conducir bajo los efectos del alcohol y, por tanto, no se evita la retirada del permiso de conducir. En este sentido, si los agentes consignan en el atestado que se aprecia en el conductor síntomas que evidencian el consumo de alcohol, se imputa un presunto delito contra la seguridad del tráfico, por lo que el conductor estaría expuesto a ser condenado no por uno, sino por dos delitos.

Las tasas permitidas
La Ley prohíbe a los conductores circular con una tasa de alcohol superior a 0,25 mlg/l en aire respirado y de 0,5 g/l en sangre. Para conductores noveles (menos de 2 años de carné) y vehículos destinados al transporte de mercancías (con PMA de más de 3500 kg, mercancías peligrosas, etc.) y viajeros (más de 9 plazas, servicio público, etc.) la tasa es de de 0,15 mlg./l en aire y 0,3 g./l en sangre.

Algunos conductores creen que el límite está en 0,5. y que si al soplar, dan un resultado menor, no habrán cometido infracción alguna. No es cierto. Las pruebas a las que se someten los conductores en un control de alcoholemia miden la tasa de alcohol en aire espirado al soplar, por lo tanto, la tasa límite es de 0,25 y no de 0,50 pues este es el límite máximo en caso de que se practique un análisis de sangre.

Los seguros no tienen cobertura por alcoholemia
Las pólizas de seguros excluyen la cobertura por hechos causados hallándose bajo la influencia de bebidas alcohólicas. Normalmente se tiene la creencia de que el seguro presta normal cobertura al tener un accidente, aunque se conduzca bajo los efectos del alcohol. No es cierto. La aseguradora abonará, en un primer momento, la indemnización al perjudicado, pero podrá reclamar lo pagado al conductor, al propietario del vehículo y al asegurado, ya que es un riesgo excluido de las pólizas.

En definitiva, la ingestión de alcohol, por encima de los limites permitidos, es uno de los factores constatados como más peligrosos para la circulación vial por el riesgo de accidente que entraña. ¡Evitar el consumo de alcohol cuando hay que conducir es la mejor manera de prevenir!

Galería
¡OPINA!
¿Te negarías a hacer las pruebas en un control de alcoholemia? ¿Crees que las tasas permitidas son demasiado bajas? Habla en el Foro de Autos.
Enlázanos
Agréganos a Delicious Agréganos a Meneame Agréganos a Yahoo Agréganos a Google Agréganos a Fresqui Agréganos a Digg
Comunidad supermotor
foro motor
boletin
Facebook
twitter
Blog