Noticias - J.M. Cernuda
Uno de los aspectos más emotivos del Salón de Ginebra, al menos para los españoles, ha sido la presencia de un automóvil con la legendaria marca Hispano Suiza. Una marca que, en los años de entreguerras, marcó un hito en el automovilismo mundial. Hoy día, los Hispano Suiza son considerados, junto con Rolls y Bugatti, como una de las tres marcas europeas de más prestigio (y más precio) entre los coleccionistas.
Diseño e ingeniería española
Hace escasamente seis meses, un grupo de ingenieros y diseñadores de la empresa española Mazel, decidieron construir un prototipo que les permitiera darse a conocer en el extranjero. Mazel es una de las empresas de ingeniería y diseño de componentes de automoción más acreditadas de nuestro país, con importantes trabajos para Seat y Nissan y con unas modernas instalaciones en Martorell (Barcelona), junto a la planta de Seat.
Prototipo con elevadas prestaciones
En apenas cuatro meses, el prototipo, no rodante, estuvo construido. Para dar mayor énfasis a esta creación, en Mazel pensaron que lo mejor era utilizar una marca con la historia de Hispano Suiza. Para ello, se pusieron en contacto con Snecma, propietaria del registro, que sigue su actividad en Francia, en el campo de la aeronáutica. Dicha compañía sólo autorizó el uso del nombre al ver la seriedad y la belleza de este prototipo biplaza de extraordinario confort y muy elevadas prestaciones teóricas. Cuenta con un motor central de 500 caballos y 4,55 metros de longitud total.
Es, por ahora, un primer paso. Su construcción como coche rodante es un proyecto lejano, que difícilmente pueda acometerse; y más compleja aun la posibilidad de convertirse en coche de serie. Pero los responsables de Mazel tienen la esperanza de que, a la vista de la espectación causada, bien los propietarios de la marca o bien otro constructor se animen a reeditar aquellos automóviles utilizados por los reyes.