24/01/2001
ENTREVISTAMOS AL CHAVAL DEL R-9
Hace dos semanas no lo conocían más que sus amigos y compañeros del trabajo. Hoy tiene dos webs dedicadas a él, una canción en MP3 que circula por los e-mails encadenados y un batallón de 'seguidores'. Es 'el chaval del R-9'.
Actualidad - Pablo Martín-Francés de INICIO.COM
Si eres de esos pocos españoles que aún no le conocen, te pondremos en antecedentes. Fernando, que así se llama la criatura, escribió un mensaje en el foro de autos de Supermotor.com, en el que solicitaba consejos para mejorar su antiguo Renault 9. En dicha misiva, se vertían una serie de aseveraciones increíbles (como que su coche alcanzaba los 200 kilómetros/hora, o que le había puesto en el frontal la defensa de un Sierra Cosworth recortada). Pero, además se pedía ayuda para montar el compresor de un Mercedes y convertir este coche en un bólido.
Ante la mezcla de ignorancia y 'macarrería' del mensaje, pronto aparecieron decenas de respuestas a cual más sangrante y desternillante. El mensaje saltó de los foros de Ya.com a circular por los e-mail de toda España. Se tradujo a otros idiomas y salió al extranjero... Y cuando medio país se reía del pobre chaval del R-9, resultó que, ni pobre, ni chaval. El mensaje original había sido una coña muy bien planeada 'para ver qué pasaba', según su autor.
¿Cómo se te ocurrió escribir esta sarta de tonterías?
Andaba por los foros aburrido y se me ocurrió inventarme un mensaje que llamara la atención. Me inspiré en las preparaciones exageradas y macarras que se ven a veces por la calle. Después la gente empezó a contestar y se montó esta enorme bola de nieve.
¿Tienes un R-9 'maqueado' o no?
Mi coche de verdad es un Opel Kadett, pero la versión GT 1.600, no la más macarra GSi. A mí me gustan los coches tal y como salen de serie, sin ningún tipo de accesorios o preparaciones añadidas. Pero si tuviera dinero me compraría un antiguo M1, o, de ser nuevo, el 330 Ci.
La ortografía del mensaje era pésima, eres consciente...
Hombre, eso estaba hecho a propósito, que uno tiene estudios. Era para imitar la forma de hablar de los macarras y darle más veracidad al mensaje.
Tienes un club de fans, dos webs sobre el tema, una canción... Has saltado a la fama en dos semanas con el mérito de haber escrito aquellas burradas. ¿No te sientes como la Tamara de Internet?
Hombre, no tanto, pero sí que estoy sorprendido. Haces una buena web, currada y con esfuerzo y luego no la ve nadie, te la comes con patatas. Sin embargo haces algo cachondo y triunfas. Es igual que en el tema de la música: Marc Parrot canta en plan serio y no se come un rosco, pero se lanza como el Chaval de la Peca y triunfa.
Tú también has lanzado tu primer 'single'. ¿Piensas hacer carrera musical de esto?
Soy músico y técnico de sonido. La canción la hice en un momento, con mi amiga Susana que es la webmaster de la página de 'El chaval del R-9'. Yo canto y ella hace los coros. A mí me sería fácil distribuir la maqueta; no entra en mis planes, por ahora, pero si Tamara es capaz de vender miles de discos...
Susana nos comenta que esperáis sacar rendimiento económico de la web...
Hombre, no estaría mal conseguir algo de publicidad. En la primera tarde online tuvo más de 6.000 visitas. Pero no creo que esto tenga una vida muy larga.
¿Qué cinco consejos imprescindibles le darías al que quiera tener el auténtico bólido macarra?
Es difícil, hay muchos, pero podrían ser: un buen tubarro de escape 'megagrande'; unos leds rojos que parpadeen dentro de la rejilla delantera; como 'el Coche Fantástico', una toma de aire desproporcionada en medio del capó (por supuesto hecha a mano y mal rematada, con la fibra mal limada), unos ensanchadores de vías para separar las ruedas y que nuestro coche parezca un Kart, y por último, cuanto peor sea nuestro coche, más grandes han de ser las ruedas. Por ejemplo, si tenemos un Citroën Xantia Diesel (atmosférico, no turbodiésel), pues le ponemos unas ruedas 225 en llanta 16.