13/09/2010
VIAJAR EN AUTOBÚS: TRANSPORTE ESCOLAR Y DE CARRETERA
A pesar de que los autobuses poseen la tasa de siniestralidad en carretera más baja con respecto al resto de vehículos, lo cierto es que no todos cuentan con cinturones de seguridad. Te ponemos al día y te ayudamos para la vuelta al cole de los más pequeños.
REPORTAJE / Javier Álvarez
El autobús es el medio de transporte por carretera que registra la menor tasa de siniestralidad. No obstante, cuando se producen accidentes en los que se ven implicados este tipo de vehículos se genera más alarma social de lo habitual, ya que el número de personas que viajan a bordo es mucho mayor que en cualquier turismo.
Durante el año 2009, de las 1.903 víctimas mortales en accidente de tráfico, sólo 18 de ellas iban en autobús, lo que supone menos de un 1%. En lo que llevamos de año se han producido 9 accidentes mortales con autobuses implicados, habiendo fallecido en ellos un total de 11 personas, aunque sólo una de ellas como ocupante de uno de estos vehículos.
Ahora que llega la vuelta al cole, también cobra importancia saber cómo preservar la seguridad de los más pequeños durante sus desplazamientos a los centros educativos. La formación vial es fundamental para ellos.
Aunque desde 2007 todos los autobuses que se fabrican cuentan con cinturones de seguridad en sus asientos, los más antiguos no están obligados a instalarlos. El uso de este tipo de dispositivo de seguridad es imprescindible ante accidentes severos, donde si no lo llevamos abrochado corremos el riesgo de sufrir lesiones graves o mortales. De hecho, hasta el 80% de las heridas se produce al salir despedido el pasajero durante el accidente.
No llevar convenientemente ajustado el cinturón de seguridad en un autobús que sí disponga de él, no es sólo peligroso, sino también una infracción grave que conlleva una sanción económica de 200 euros.
Determinados colegios y centros educativos ya han equipado sus autobuses (los anteriores a 2007) con cinturones de seguridad. Aún así, todavía hay muchas empresas que se dedican al transporte escolar que no disponen de vehículos equipados con estos sistemas de seguridad. Por ello, muchos colectivos recomiendan exigir al centro escolar la contratación de una empresa de transporte que garantice el uso de autobuses equipados con cinturones, por el bien de los más pequeños.
La fatiga es una de los principales factores que pueden provocar distracciones. Al estar cansados, los conductores tienen más probabilidades de despistarse y por tanto, aumenta el riesgo de sufrir accidentes. En el caso de los conductores profesionales de autobuses, el control de los tiempos de conducción y descanso es fundamental para la seguridad.
El incumplimiento de dichos tiempos de conducción o la reducción de los descansos puede suponer una infracción grave o muy grave, y si el exceso o la minoración exceden el 50% en los tiempos, la sanción se traduce en la pérdida de 6 puntos del permiso de conducir.
Para poder controlar los tiempos de conducción y descanso, así como la velocidad (no pueden superar los 100 km/h en autovía) o los kilómetros recorridos, los autobuses, al igual que otros vehículos profesionales, cuentan con un dispositivo denominado tacógrafo, que registra todos estos datos. La información recogida por este aparato se almacena al menos durante un año, y el empresario tiene la obligación de poseer esa información a disposición de los Servicios de Inspección. La manipulación del tacógrafo es sancionable, y puede suponer la inmovilización del vehículo y la retirada de 6 puntos del carnet de conducir.
La vuelta al colegio supone poner en circulación un gran número de autobuses escolares. El punto más importante para garantizar la seguridad de los niños en el autobús es la formación. La educación vial en el propio colegio (o en su defecto, en casa) es fundamental para que los niños aprendan a comportarse dentro del autocar. Siempre deberán ir en su asiento y con los sistemas de retención infantil adecuados a su talla y peso. Las normas básicas de subida y bajada del autobús (como por ejemplo no cruzar la calle) así como los procedimientos de evacuación, son puntos básicos que los niños han de conocer y que, por tanto, deben aprender.
Para un uso seguro del autobús, los niños deben seguir una serie de normas:
Aunque rara vez tendrá que ser evacuado un autobús, si esto llega a ser necesario es conveniente saber cómo hacerlo. Las siguientes normas son útiles no sólo en el caso de evacuación de autobuses escolares, sino para cualquier autobús de pasajeros, y deben explicarse detalladamente a todas las personas que hagan uso de este medio de transporte: