28/07/2009
El 63% DE LOS TRABAJADORES NO CONDUCIRÍA COCHES MÁS PEQUEÑOS PARA ABARATAR COSTES
Un estudio promovido por El Observador del Vehículo de Empresa (CVO) revela que más de la mitad de los asalariados no estarían dispuestos a llevar coches menos potentes para reducir costes. Por el contrario, el 65% estaría de acuerdo en conducir vehículos ecológicos para reducir el consumo.
ACTUALIDAD / Sergio Cobo
Una de las medidas que las empresas han proyectado para reducir costes en estos tiempos de crisis es la de adquirir vehículos de empresa más pequeños que suponen un ahorro directo en la compra e indirecto en el consumo de combustible. De hecho, dos de cada diez compañías españolas ya están rebajando la categoría de sus vehículos. El Observador del Vehículo de Empresa (CVO) ha pulsado la opinión de los trabajadores sobre una idea que no parece tener demasiados adeptos.
Pérdida de status social
Según el estudio -realizado entre 3.400 gestores de pymes y grandes empresas de 12 países-, el 63% de los empleados de pymes no verían con buenos ojos el cambio, mientras que un 54% de los trabajadores de grandes empresas estaría en desacuerdo.
Los asalariados son conscientes de que en un marco como el actual es necesario minimizar los costes, pero el cambio a vehículos más pequeños o con menor motorización se percibe como una pérdida de un status social adquirido al que no se quiere renunciar, además de suponer una falta de reconocimiento a su trabajo.
Alternativa ecológica
Sin embargo, el estudio recoge datos positivos en cuanto a la percepción que tienen los trabajadores sobre la inclusión de vehículos ecológicos en la flota de sus empresas, así como la buena predisposición para formarse en un tipo de conducción respetable con el medio ambiente.
El 65% de los encuestados preferiría conducir un vehículo de consumo eficiente tipo Eco2 en lugar de cambiar a una motorización menor. Esto es debido a que el vehículo "verde" vende a los demás una imagen moderna y de conciencia ecológica.
Siguiendo esta tendencia, el 56% de los empleados de una gran empresa estaría dispuesto a recibir formación para perfeccionar su forma de conducir, reduciendo el consumo y las emisiones de CO2 a la atmósfera. El 44% de trabajadores de pymes estaría dispuesto a secundar iniciativas de este tipo.
De esta manera los conductores de empresas lo tienen claro, más ecología en lugar de menos potencia.