10/07/2009
EL PLAN MOTO-E REDUCIRÁ EL PRECIO DE LAS MOTOS HASTA EN UN 30%
Hoy se hace efectivo el Plan Moto-E, que pretende conseguir el mismo objetivo que su 'hermano', el 2000E. Las ayudas a la compra de motocicletas y ciclomotores se traducirán en un ahorro de hasta el 30%. Vital para un mercado que ha caído hasta un 50%.
ACTUALIDAD/ Sergio Cobo
El Plan Moto-E ya está aquí tras su aprobación en el último consejo de ministros. Se calcula que las ayudas directas recogidas dentro del mismo permitirán a los usuarios que quieran comprar una motocicleta disfrutar de una rebaja de hasta un 30% sobre el precio inicial.
Trabajo conjunto de la Administración y los fabricantes
El plan se estructura en tres tipos de ayudas para tres segmentos de vehículos de dos ruedas distintos (ciclomotor, motocicletas hasta 250 centímetros cúbicos y motocicletas de alta cilindrada). La cuantía de la ayuda depende de si proviene del Gobierno, las Comunidades Autónomas o las propias marcas. El Gobierno apoyará con hasta 250 euros la compra de una motocicleta de alta cilindrada, la misma cantidad que las Comunidades Autónomas que se acojan al plan. Los fabricantes aportarán justo el doble que la subvención del Gobierno, un máximo de 500 euros.
30.000 trabajadores en peligro
La estructura del Moto-E recuerda al del plan 2000E aprobado el 18 de Mayo. En realidad es una sección del mismo, ya que tiene los mismos objetivos y espera un éxito similar al cosechado por su "hermano mayor". Sin duda será una bocanada de aire fresco dentro de un mercado que genera más de 30.000 empleos directos e indirectos, los cuales son difíciles de sostener con las enormes caídas de ventas, cifradas en un 50%.
La medida tiene el apoyo de las marcas y de diversas asociaciones afines al sector. José María Riaño, Secretario General de la Asociación Nacional de Empresas del Sector de las Dos Ruedas (ANESDOR), ha declarado que "debemos recordar que muchas empresas españolas del sector están atravesando momentos muy delicados, algunas de ellas tienen en marcha un ERE temporal del que dependen muchos empleos, sin contar con los concesionarios y pequeños talleres que ya han tenido que cerrar".
Llegar vivos al fin de la crisis
Las esperanzas del plan no son las de aumentar las ventas por encima de los datos registrados en ejercicios anteriores. Riaño estaría contento si "pudiésemos tomar aire para llegar al fin de la crisis sin dañar este tejido industrial". Las expectativas son las mismas que con el mercado automovilístico: frenar la caída libre de las ventas moderando su descenso.