REPORTAJE/ Redacción
ANTES DE SALIR
Planifica bien la ruta del viaje, comprueba el estado del tráfico y el del tiempo.
Infórmate del dispositivo de tráfico para estas fechas y de las rutas alternativas que puedes tomar para evitar atascos.
Asegúrate que llevas toda la documentación necesaria, tanto personal, como los correspondientes documentos del coche: seguro, permiso de circulación, documento de ITV, etc.
También son importantes detalles como llevar un juego de llaves de repuesto, unas gafas adicionales si las utilizas y las gafas de sol para evitar deslumbramientos o tener a mano todos los objetos que se pudieran necesitar durante el viaje.
Revisa bien el coche, comprueba los niveles del vehículo (agua, aceite, líquido de frenos, así como el estado de la batería, los neumáticos, los amortiguadores y los sistemas de iluminación.
Revisa la carga a transportar y ordénala de forma equilibrada, repartiendo los pesos y evitando la sobrecarga.
Y para que el transcurso del viaje sea lo más agradable posible debes tomar algunas precauciones antes, como descansar bien y evitar ingerir alcohol y medicamentos incompatibles con la conducción.
DURANTE EL VIAJE
No hagas comidas copiosas durante el viaje, especialmente cuando aprieta el calor, mantén siempre la temperatura del interior uniforme y lleva ropa cómoda y holgada.
Abróchate siempre el cinturón de seguridad y lleva a los niños sujetos con un asiento infantil homologado. Respeta la señalización y la velocidad máxima permitida y guarda siempre la distancia de seguridad entre vehículos.
La fatiga es uno de los grandes enemigos del conductor durante los trayectos de largo recorrido. Recuerda que es aconsejable hacer descansos cada dos horas o 200 kms, ya que bajo los efectos del cansancio, las posibilidades de tener un accidente se duplican.
Si se viaja con niños pequeños es mejor salir en horas de menor radiación solar, evitando las horas centrales del día y hacer más paradas periódicas.
También hay que vigilar el aire acondicionado, ya que puede llegar a resecar el ambiente, por lo que conviene abrir de vez en cuando las ventanillas para que entre humedad en el habitáculo.
¡CONDUCE CON PRECAUCIÓN!
Anticípate al peligro. Durante el trayecto puedes encontrarte en situaciones complicadas como calzadas en mal estado, frenadas de emergencia o condiciones meteorológicas adversas. Conducir con previsión y adaptar la conducción a las condiciones de la vía puede ahorrarte más de un disgusto.
Y recuerda que desde el 1 de julio de 2006, con el carné por puntos, ciertas infracciones no sólo serán sancionadas con la multa correspondiente, si no que también restarán puntos en el crédito inicial.
En definitiva, prevención y prudencia al volante son siempre tus mejores compañeros de viaje.